El escritor David Uclés afianza su posición en la narrativa española tras el éxito de su propuesta sobre la memoria histórica
El escritor jienense David Uclés se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de la literatura contemporánea en España tras la concesión del Premio Nadal y el impacto editorial de su obra «La península de las casas vacías». El autor, natural de Úbeda, ha logrado captar la atención de la crítica y el público mediante una propuesta que integra el realismo mágico en el relato de la Guerra Civil española, distanciándose de las convenciones habituales del género histórico nacional.
La consagración definitiva de Uclés llegó en 2024 con la publicación de una novela monumental de más de 700 páginas. El proyecto, que requirió quince años de redacción y un extenso proceso de documentación sobre el terreno, aborda el conflicto bélico de 1936 desde una óptica fantástica. En su narrativa, elementos como el bombardeo de Guernica o la simbología del paisaje rural adquieren dimensiones oníricas, un estilo que ha llevado a diversos analistas a establecer paralelismos con la tradición literaria de Gabriel García Márquez, aunque con una raíz profundamente anclada en el mundo rural andaluz.
Uclés, cuya formación académica se desarrolló en Traducción e Interpretación, posee un perfil artístico polifacético que incluye su faceta como músico, compositor y dibujante. Antes de su éxito actual, el autor ya había sido reconocido con el Premio Complutense de Literatura en 2019 por «El llanto del león» y había publicado «Emilio y Octavio». Su metodología de trabajo destaca por la creación de piezas musicales propias para ambientar sus textos, configurando una experiencia estética integral que trasciende lo meramente literario.
El trasfondo personal del autor ha sido determinante en la configuración de su lenguaje. Criado en un entorno olivarero hasta los 18 años, Uclés ha reivindicado la tradición oral y las vivencias de sus abuelos como su principal escuela formativa. Según ha manifestado el propio escritor, su estilo rescata términos en desuso y dignifica la vida del campo, compensando la austeridad material de su infancia con la riqueza de los testimonios de la posguerra que recibió en el seno de su familia trabajadora.
Recientemente, la figura de David Uclés ha cobrado notoriedad pública debido a su discrepancia con el también escritor Arturo Pérez-Reverte. El conflicto se originó tras la negativa de Uclés a participar en unas jornadas en Sevilla tituladas «1936: la guerra que todos perdimos». El autor de Úbeda justificó su ausencia por el desacuerdo con el lema del evento y por la presencia de perfiles políticos que, a su juicio, condicionaban el debate sobre el conflicto bélico.
En declaraciones recientes, Uclés explicó que su decisión se fundamentó en el compromiso ético tras años de investigación objetiva sobre la contienda. El escritor señaló que, si bien el sufrimiento fue universal, no comparte la premisa de una derrota compartida en términos de responsabilidad histórica. A pesar de la tensión generada y de denunciar un presunto veto en ciertos foros, el autor ha mantenido un tono conciliador hacia Pérez-Reverte, desvinculando la discrepancia ideológica del respeto profesional.


