Alerta en la Casa Blanca tras reportarse múltiples disparos en las inmediaciones de la residencia presidencial
El Servicio Secreto de los Estados Unidos activó este viernes un protocolo de seguridad y cierre de emergencia en la Casa Blanca tras registrarse una serie de detonaciones en las cercanías del jardín norte. El incidente, ocurrido mientras el presidente Donald Trump se encontraba en el interior del recinto, movilizó a unidades tácticas y al Buró Federal de Investigaciones (FBI) para asegurar el perímetro y determinar el origen del ataque.
Los hechos se produjeron pasadas las 18:00 horas locales, cuando testigos y periodistas presentes en la residencia presidencial informaron haber escuchado entre 20 y 30 disparos. Según las primeras investigaciones, el origen de los proyectiles se situaría en las inmediaciones del edificio de la Oficina Ejecutiva Eisenhower, una estructura ubicada al oeste de la Casa Blanca, fuera del recinto residencial principal.
Ante la situación de riesgo, agentes del Servicio Secreto armados con rifles de asalto se desplegaron en puntos estratégicos de la propiedad. Siguiendo los protocolos de protección, los miembros de la prensa fueron escoltados de urgencia hacia la sala de conferencias, donde permanecieron a cubierto mientras se mantenía el cierre total de las instalaciones. El presidente Trump, quien se encontraba en el edificio desde las 16:00 horas, fue puesto bajo resguardo de forma inmediata.
Kash Patel, director del FBI, confirmó que equipos del Buró se han desplazado al lugar para colaborar en la investigación. Patel aseguró que la agencia mantendrá informado al público conforme avancen las diligencias para identificar a los responsables. Tras una inspección exhaustiva de los alrededores, las autoridades procedieron a levantar el cierre de la residencia a las 18:45 horas, permitiendo la salida de los reporteros y la normalización gradual de la actividad en la zona.
Este episodio de violencia se produce apenas un mes después del incidente registrado durante la Cena de Corresponsales. En aquella ocasión, un individuo identificado como Cole Tomas Allen logró aproximarse a la seguridad presidencial armado con una escopeta, con la que abrió fuego contra los agentes antes de ser neutralizado. Por el momento, las autoridades no han confirmado si el suceso de este viernes guarda relación con eventos previos o si se han practicado detenciones tras el despliegue operativo.


