Irán advierte sobre la inseguridad de los puertos regionales ante el bloqueo de Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz
TEHERÁN – Las Fuerzas Armadas de Irán han emitido este lunes una advertencia formal respecto a la seguridad de las infraestructuras portuarias en el golfo Pérsico y el mar de Omán. El teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, declaró que, ante cualquier amenaza contra las instalaciones portuarias iraníes, la seguridad de todos los puertos de la región se verá comprometida. Este pronunciamiento precede a la entrada en vigor de una restricción al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz impuesta por el gobierno de Estados Unidos.
Zolfaqari enfatizó que las autoridades iraníes aplicarán un control riguroso sobre el estrecho de Ormuz, impidiendo el tránsito de embarcaciones vinculadas a naciones consideradas hostiles. No obstante, el mando militar aclaró que aquellos buques que se ajusten a las normativas de navegación dictadas por la República Islámica mantendrán sus permisos de paso. Según el portavoz, la postura de Teherán responde a la necesidad de salvaguardar su soberanía marítima frente a la creciente presión internacional.
Por su parte, el Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (Centcom) confirmó que el bloqueo marítimo de entrada y salida a los puertos iraníes está programado para iniciar este lunes a las 14:00 horas GMT. La medida afectará a buques de todas las naciones que operen en las aguas del Golfo Arábigo y el golfo de Omán. Esta acción se enmarca en la política exterior del presidente Donald Trump, quien ha señalado a Irán por mantener ambiciones en su programa nuclear tras el fracaso de las recientes negociaciones de paz en Pakistán.
Como medida de represalia ante lo que Teherán califica como una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, Irán ha procedido al cierre de esta estratégica vía marítima. El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico para la economía internacional, dado que por sus aguas transita aproximadamente una quinta parte de la producción mundial de petróleo. La interrupción del flujo comercial en la zona genera una elevada incertidumbre en los mercados energéticos y en la logística global.
La escalada de tensión entre Washington y Teherán se ha intensificado tras el fin de los diálogos diplomáticos sin alcanzar un acuerdo satisfactorio para las partes. El despliegue de capacidades militares en la región y las advertencias recíprocas sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas sitúan la seguridad del transporte marítimo internacional en una fase de vigilancia máxima.


