El sector hotelero proyecta estabilidad para 2026 impulsado por el repunte del turismo internacional
El sector turístico español mantiene una tendencia de crecimiento en su cartera de reservas y una moderación en las cancelaciones, consolidando la confianza del mercado de cara a la temporada de primavera y verano de 2026. Según los datos del informe Smart Observatory, elaborado por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) junto a la consultora PwC, el índice de salud del sector se sitúa en 1,01, lo que refleja una evolución estable a pesar del complejo escenario geopolítico actual.
Los flujos turísticos para el inicio del ejercicio muestran un comportamiento dispar. Mientras que el turismo internacional experimenta un incremento de 300.000 viajeros, el mercado nacional registra un retroceso de 100.000 personas. Desde la patronal hotelera se ha precisado que esta caída en la demanda interna no responde a dificultades económicas o incertidumbre financiera, sino que se atribuye principalmente a las condiciones meteorológicas adversas registradas durante los primeros meses del año.
El crecimiento de la demanda extranjera se sustenta en la recuperación de los mercados tradicionales europeos, como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, a los que se suma el dinamismo de mercados emergentes procedentes de Latinoamérica, el Sudeste asiático y Australia. Este contexto se ve favorecido por un entorno macroeconómico interno sólido, caracterizado por los altos niveles de empleo y la estabilidad del euríbor, factores que sostienen la capacidad de consumo y la intención de viaje.
Durante la presentación del informe este lunes en Madrid, Jorge Marichal, presidente de CEHAT, ha definido la situación como de «optimismo cauto». Marichal ha advertido que, aunque España se posiciona como el país más competitivo en materia turística, la inestabilidad internacional y las decisiones de los dirigentes mundiales introducen un factor de volatilidad que podría alterar las previsiones en el corto plazo.
Entre los riesgos identificados, el informe destaca la evolución del conflicto en Oriente Medio. Una intensificación de las tensiones en dicha región podría generar disrupciones en el suministro energético y un encarecimiento de los combustibles, afectando directamente a la operativa aérea y a la estabilidad económica global. No obstante, el sentimiento del turista hacia el destino España permanece positivo, lo que actúa como contrapeso ante las incertidumbres externas.
El índice Smart Observatory se elabora mediante el análisis de cinco indicadores fundamentales: el entorno macroeconómico, los flujos turísticos, el sentimiento del turista, la intención de viaje y la prospección futura. El actual registro de 1,01 confirma que, por el momento, la solidez institucional y operativa del sector hotelero español permite absorber las tensiones del entorno internacional sin comprometer la competitividad del destino.


