El eco de Angrois: La persistente demanda de justicia
El trágico accidente del tren Alvia 04155, que en 2013 conmocionó a España y dejó un saldo de ochenta fallecidos en el barrio compostelano de Angrois, sigue siendo una herida abierta que se resiste a cicatrizar. Recientemente, la absolución de Andrés Cortabitarte, exdirector de Seguridad en la Circulación de Adif, ha provocado una ola de indignación entre las víctimas Alvia y sus familiares. Esta decisión judicial, que contradice el criterio de un juzgado de primera instancia, ha reactivado su lucha incansable por esclarecer todas las responsabilidades y asegurar una justicia Angrois que consideran aún pendiente.
¿Impunity en la seguridad ferroviaria?
La postura de las asociaciones de afectados es clara: la ausencia de una verdad plena y de una depuración de responsabilidades efectiva crea un precedente peligroso que puede minar la seguridad ferroviaria. La absolución del exdirectivo ha sido interpretada como un signo de impunidad, un mensaje desalentador que, según denuncian las víctimas, podría propiciar la repetición de tragedias. Argumentan que cuando los fallos sistémicos no se investigan de forma rigurosa e independiente, y sus responsables no rinden cuentas, la posibilidad de prevenir futuros incidentes se ve gravemente comprometida. La confianza pública en la seguridad de infraestructuras vitales se deteriora cuando la percepción de la justicia es de opacidad o favoritismo.
El clamor por una investigación sin influencias
Un punto central en la reivindicación de los afectados es la exigencia de una investigación independiente y exenta de cualquier tipo de influencia política. Las voces de las víctimas señalan una presunta «cúpula judicial politizada» y la existencia de intereses que habrían buscado proteger la «imagen y la marca España» por encima de la verdad y las vidas humanas. Esta crítica se extiende a la Fiscalía, la Abogacía del Estado, el CGPJ y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), cuyos miembros, según las asociaciones, habrían mejorado sus posiciones profesionales tras su implicación en el caso.
La lucha se extiende a Europa: un compromiso inquebrantable
Pese a los reveses judiciales, la determinación de las víctimas Alvia permanece inquebrantable. Han anunciado su intención de llevar su caso a instancias judiciales superiores, llegando si es necesario a los tribunales europeos. Para ellos, esta lucha no es solo por los ochenta fallecidos en Angrois, sino por todos los ciudadanos y por el futuro de la seguridad en el transporte. Su persistencia en la búsqueda de la verdad y la responsabilidad es un testimonio de su compromiso con la prevención de nuevas catástrofes y la exigencia de un sistema que garantice la protección de la vida por encima de cualquier otro interés.


