El temporal en Cataluña registra más de 5.000 llamadas a emergencias y provoca incidencias en la red viaria
El servicio de emergencias 112 ha atendido un total de 5.156 llamadas hasta las 7:00 horas de este domingo debido al fuerte temporal de lluvia que afecta a Cataluña desde la jornada del sábado. Según los datos oficiales proporcionados por el servicio de gestión de emergencias, la mayor parte de la actividad se ha concentrado en los municipios del área metropolitana de Barcelona, donde las precipitaciones han descargado con especial intensidad durante la madrugada.
Del total de los avisos gestionados, 1.568 llamadas se realizaron desde la ciudad de Barcelona y su entorno inmediato. L’Hospitalet de Llobregat destaca como una de las localidades con mayor afectación, acumulando 725 comunicaciones al teléfono de emergencias. Otros municipios con un volumen significativo de avisos han sido Mataró, con 395 llamadas; Cornellà de Llobregat, con 196; Granollers, con 158; y Badalona, con 153 incidentes reportados.
En el ámbito de las infraestructuras, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha informado de diversas afectaciones en la red viaria derivadas de las lluvias. Se han registrado desprendimientos de tierra en la carretera C-16, a la altura de Sant Cugat del Vallès, lo que ha dificultado la circulación en este punto. Asimismo, la acumulación de agua en la calzada ha obligado a las autoridades a interrumpir el tráfico en la B-10 en ambos sentidos de la marcha.
La red de carreteras secundarias y accesos metropolitanos también se ha visto condicionada por el temporal. En la B-20, a su paso por Santa Coloma de Gramanet, se ha procedido al corte del tráfico en sentido sur. Los servicios de mantenimiento y seguridad vial continúan trabajando en la limpieza de las vías y en la evaluación de daños para restablecer la normalidad en la movilidad lo antes posible, mientras se mantiene el seguimiento de la evolución meteorológica.
Este episodio de lluvias intensas se produce en un contexto de vigilancia por parte de las autoridades autonómicas, que han defendido la gestión de los sistemas de alerta temprana para minimizar los riesgos personales y materiales. Las administraciones locales y los cuerpos de seguridad permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevos desprendimientos o inundaciones en zonas críticas debido a la saturación de agua en el terreno.


