Tragedia en Nariño: Deslizamiento en mina de oro deja 14 fallecidos y siete heridos
Al menos 14 personas perdieron la vida y otras siete resultaron heridas este lunes tras un deslizamiento de tierra ocurrido en una mina de oro ubicada en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, en el departamento de Nariño, Colombia. El siniestro, atribuido preliminarmente a prácticas de minería irregular, ha movilizado a las autoridades regionales y organismos internacionales ante la complejidad de la emergencia y las dificultades de acceso a la zona.
Gabriel Ocaña, director de la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD) de Nariño, confirmó el balance de víctimas, mientras que la oficina de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia precisó que 12 de los 14 fallecidos corresponden a mujeres. Según el reporte oficial, cuatro de los siete heridos presentan complicaciones de salud severas, por lo que se gestiona apoyo helicoportado para su traslado urgente a centros asistenciales en Pasto o Tumaco.
El origen del incidente ha sido vinculado directamente con la minería ilegal. Ocaña advirtió que estas prácticas irregulares generan riesgos críticos para la integridad de los trabajadores. En este sentido, la ONU instó al Estado colombiano a implementar acciones de prevención y transformación territorial, así como a investigar y sancionar las actividades ilícitas que obligan a las comunidades a laborar sin garantías de seguridad, afectando tanto la salud pública como el medio ambiente.
Por su parte, la Agencia Nacional de Minería (ANM) informó que, pese a tener a su equipo de Salvamento Minero preparado, las condiciones de orden público y las dificultades geográficas han impedido el ingreso inmediato al lugar de los hechos. La entidad subrayó que su disposición técnica permanece activa, supeditada a que se garanticen las condiciones de seguridad necesarias para el personal de rescate.
La Defensoría del Pueblo se sumó al llamado de auxilio, alertando sobre la presencia de grupos armados ilegales en las inmediaciones de la mina. El organismo solicitó la intervención de las Fuerzas Armadas y de Medicina Legal para asegurar un corredor humanitario que permita el manejo digno de los cuerpos y la atención de las familias damnificadas en una región históricamente golpeada por el conflicto interno.
El departamento de Nariño se mantiene como uno de los focos de mayor inestabilidad en el suroeste del país. En lo que va del año, la zona ha registrado el desplazamiento de más de 2.500 personas debido a enfrentamientos entre la fuerza pública y grupos disidentes, como el Estado Mayor Central de las FARC. Esta situación de inseguridad estructural complica las labores de socorro y la fiscalización de las actividades extractivas en la región.


