El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha reconocido, a través de documentación oficial, que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta operaba con una sobreocupación del 81% el pasado 28 de febrero. Esta situación se registró cinco meses antes de la crisis migratoria ocurrida a finales de julio, lo que confirma que la saturación de las instalaciones no era un fenómeno puntual, sino una circunstancia estructural y continuada en la ciudad autónoma.
Según los informes técnicos que acompañan a la modificación de los contratos de suministros, el centro, que cuenta con una capacidad máxima de 512 plazas, llegó a albergar a aproximadamente 927 personas en el primer trimestre del año. La administración admite en estos documentos que la situación de exceso de ocupación ha pasado a ser una «constante» que afecta de forma «severa» a la gestión de los servicios básicos, especialmente en lo relativo al suministro de alimentos y productos de primera necesidad.
El expediente administrativo revela una demora de 140 días en la tramitación de los refuerzos presupuestarios necesarios para atender a la población excedente. El director del CETI solicitó formalmente la ampliación del contrato de alimentación el 18 de marzo, una vez constatada la imposibilidad de cubrir las necesidades con la dotación ordinaria. Sin embargo, la fiscalización de la Intervención no se produjo hasta el 11 de julio y la aprobación definitiva de la modificación presupuestaria no llegó hasta el 5 de agosto, días después de que la presión migratoria en la frontera se intensificara.
La documentación publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público detalla que los niveles de ocupación comenzaron a situarse por encima del límite establecido de manera «creciente y continuada» mucho antes de los picos de llegada de este verano. El contrato original de víveres preveía una desviación máxima del 10% sobre la capacidad nominal (hasta 563 personas), una previsión que resultó insuficiente ante la realidad migratoria de la zona, que en febrero ya superaba en más de 400 personas el límite máximo de plazas.
Esta información técnica trasciende tras la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Ceuta el pasado 31 de julio, durante la cual aseguró la movilización de todos los recursos estatales para recuperar la normalidad. La magnitud de la crisis de finales de julio, que el Ejecutivo calificó como un ataque a la integridad territorial, se sumó a una infraestructura que ya se encontraba al límite de sus capacidades operativas y financieras, según reconocen ahora los informes del propio Ministerio.
En términos económicos, la modificación contractual analizada supone un incremento en las partidas destinadas a productos de panadería y otros suministros básicos. El lote específico de panadería, adjudicado inicialmente por 126.460 euros, ha debido ser incrementado hasta los 139.812,40 euros para intentar compensar el déficit provocado por el elevado número de residentes en el centro. El Gobierno de la Ciudad Autónoma, por su parte, ha calificado la situación actual de «insostenible», estimando que aún permanecen en la ciudad miles de personas por encima de la capacidad de acogida ordinaria.


