Aeropuertos colombianos inician reapertura gradual con restricciones tras el reciente sismo
La Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) ha dispuesto la reapertura progresiva de las terminales aéreas afectadas por el sismo del pasado lunes, tras concluir las primeras fases de inspección técnica de infraestructura. Según el reporte oficial de la Secretaría de Servicios a la Navegación Aérea, la operatividad del espacio aéreo nacional se mantiene plenamente garantizada, aunque diversos aeródromos operan bajo condiciones específicas de seguridad y limitaciones operativas.
Hasta el momento, cuatro aeropuertos han retomado sus operaciones comerciales regulares. El Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, que sirve a la ciudad de Cali, ha vuelto a su actividad habitual bajo la modalidad de aeropuerto controlado. Por su parte, la terminal El Edén de Armenia también ha restablecido sus servicios comerciales, con la salvedad de que no podrá ser utilizada como aeropuerto alterno para otras aeronaves debido a las condiciones físicas actuales de su infraestructura.
En el caso de los aeródromos Gerardo Tovar López de Buenaventura y La Nubia de Manizales, la autoridad aeronáutica ha habilitado las operaciones bajo la modalidad de aeropuertos no controlados. En Manizales, esta medida se mantendrá mientras se ejecutan las reparaciones necesarias en la torre de control, la cual sufrió fisuras estructurales y ruptura de ventanales durante el movimiento telúrico.
El Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira presenta una situación de mayor restricción, manteniendo suspendida su operación comercial regular de manera indefinida. Actualmente, la terminal solo está habilitada para vuelos oficiales del Estado, transporte de misiones médicas, tareas de búsqueda y rescate (SAR) y aeronaves de ayuda humanitaria. Esta decisión técnica responde a la identificación de fisuras en la pista, la desconexión de los sistemas de comunicaciones ATS y las evaluaciones estructurales pendientes en su torre de mando.
Finalmente, el aeródromo Guillermo León Valencia de Popayán permanece cerrado por factores concurrentes de riesgo, específicamente la presencia de ceniza volcánica en la zona. Por otro lado, el centro Santa Ana de Cartago opera bajo la modalidad de no controlado, con uso exclusivo reservado para servicios de emergencia y aeronaves gubernamentales, mientras avanzan las labores de estabilización técnica en todo el territorio nacional.


