España equilibra sus exportaciones militares en el Magreb con suministros a Marruecos y un gran contrato con Argelia
El Gobierno de España mantiene la continuidad en el suministro de material militar a Marruecos mientras gestiona una operación de exportación de una dimensión significativamente superior con Argelia. Según los últimos datos de comercio exterior de la Agencia Tributaria, correspondientes a los primeros cinco meses de 2026, el Ejecutivo ha autorizado el envío de munición y proyectiles de uso estrictamente militar a Rabat, de forma simultánea a la tramitación de un contrato de ocho aeronaves de transporte para el Gobierno argelino valorado en 385,2 millones de euros.
La actividad comercial de defensa con Marruecos ha registrado operaciones constantes entre enero y mayo de 2026. Destaca una exportación realizada en febrero desde Zaragoza, consistente en 4.315 kilos de material bajo el código arancelario 93069010, que identifica bombas, granadas, torpedos, misiles y otras municiones destinadas a fines militares. Esta transacción alcanzó un valor de 1,29 millones de euros y se integra en un volumen total de exportaciones de armas y municiones hacia el reino alauita que ascendió a 2,55 millones de euros en dicho periodo.
El flujo de material hacia Marruecos no se limita a la munición. El análisis de los registros aduaneros de los últimos doce meses muestra el envío de lanzacohetes, lanzagranadas y sistemas similares por valor de 1,73 millones de euros, además de vehículos blindados de combate y sus componentes por un importe de 3,43 millones de euros. Estas operaciones confirman que los suministros españoles abarcan categorías de material bélico específico, más allá de mercancías de uso dual o civil.
Paralelamente, España ha iniciado el proceso para materializar un contrato de gran envergadura con Argelia, el principal rival estratégico de Marruecos en la región. El Ejecutivo autorizó a finales de enero la venta de ocho aviones C295 por un total de 385,2 millones de euros. Esta operación coincide con el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Madrid y Argel, reforzado tras la visita oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la capital argelina en julio pasado para reactivar la cooperación económica y energética.
Aunque las licencias de exportación a Argelia superan ampliamente en cuantía económica a las de Marruecos, la entrega efectiva del material se encuentra en diferentes fases. Mientras que los suministros a Rabat han sido ya contabilizados como exportaciones realizadas, la operación de los aviones C295 comienza a reflejarse en los movimientos de componentes aeronáuticos desde Sevilla, sede de la línea de ensamblaje final de Airbus, donde se han registrado envíos de piezas por valor de 2,26 millones de euros en el arranque de 2026.
Este escenario de exportaciones paralelas refleja la gestión de la industria de defensa española en un entorno de alta sensibilidad geopolítica. El incremento de las autorizaciones de venta a Argelia supone un giro respecto al periodo de 2022-2024, marcado por la crisis diplomática derivada del posicionamiento español sobre el Sáhara Occidental, y sitúa de nuevo a ambos países magrebíes como receptores preferentes de la tecnología militar fabricada en España.


