República Democrática del Congo registra el brote de ébola más mortífero de su historia con más de 5.500 casos
Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) han confirmado que el actual brote de ébola, declarado a mediados de mayo con epicentro en el este del país, se ha consolidado como el más letal en la historia de la nación africana. Según el último balance oficial del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), se han contabilizado 5.514 casos confirmados y 2.642 fallecimientos, lo que sitúa la tasa de letalidad en un 47,9%.
El informe técnico detalla que, además de las víctimas mortales, la cifra de personas recuperadas asciende a 1.200. En la actualidad, 808 pacientes permanecen en régimen de aislamiento bajo vigilancia médica. Los equipos de respuesta epidemiológica mantienen una tasa de seguimiento de contactos del 83,4%, una métrica fundamental para contener la expansión del virus en las zonas afectadas.
La distribución geográfica del brote muestra una especial incidencia en la provincia de Ituri, que concentra el 83,6% de los contagios totales con 4.607 casos y 2.065 muertes. Otras regiones afectadas incluyen Kivu Norte, con 714 casos y 490 decesos, y Alto Uélé. En las últimas 24 horas, se han reportado 55 nuevos contagios y 13 fallecimientos, lo que evidencia la persistencia de la transmisión activa en 57 de las 151 zonas sanitarias monitoreadas.
Paralelamente a la crisis sanitaria, la Cruz Roja ha denunciado una escalada de violencia contra el personal humanitario. La organización informó que 12 de sus voluntarios y trabajadores médicos han resultado heridos en ataques recientes mientras realizaban labores de entierro digno y asistencia médica. Estos incidentes, registrados principalmente en Beni y Malikuti, han provocado daños severos en ambulancias y equipos de respuesta, limitando la capacidad operativa de las brigadas internacionales.
Desde las Naciones Unidas, el coordinador superior para la respuesta frente al ébola, Julien Harneis, ha advertido sobre el avance exponencial de la enfermedad. Harneis subrayó la urgencia de recibir financiación internacional inmediata, alertando de que los fondos disponibles solo cubren las operaciones de las próximas semanas. Según el organismo, sin un refuerzo económico, la capacidad de respuesta frente al brote podría verse desbordada de forma inminente.
La magnitud de la emergencia actual supera los registros del brote de 2018-2020 y preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su velocidad de propagación. Los datos reflejan que este brote alcanzó el umbral de las 2.000 muertes en menos de tres meses, un ritmo significativamente superior al registrado en la crisis de África Occidental entre 2014 y 2016, lo que sitúa a la RDC ante uno de sus mayores desafíos de salud pública desde la identificación del virus en 1976.


