La tasa interanual del Índice de Precios de Consumo (IPC) escaló siete décimas en agosto hasta situarse en el 4,3%, según los datos avanzados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este incremento sitúa la inflación en su nivel más alto desde febrero de 2023 y supone el segundo mes consecutivo de ascensos, consolidando el indicador por encima del umbral del 4% por primera vez desde el pasado mes de abril.
El organismo estadístico ha atribuido este repunte principalmente al encarecimiento de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, que mostraron un comportamiento alcista frente al descenso registrado en el mismo periodo del año anterior. Asimismo, la evolución de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas ha influido en el dato final, dado que sus precios bajaron con menor intensidad que en agosto del ejercicio precedente.
Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han vinculado la aceleración de los precios al persistente choque energético derivado del conflicto en Irán. El departamento dirigido por Carlos Cuerpo destacó que, a pesar del repunte del índice general, la inflación subyacente —que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos— se moderó una décima en agosto hasta el 2,9%. Esta cifra sitúa la subyacente 1,4 puntos por debajo de la tasa general, lo que indica que el alza de los costes energéticos no se ha trasladado plenamente al resto de la cesta de la compra.
En términos mensuales, el IPC registró un avance del 0,7% respecto al mes de julio, lo que representa el mayor incremento intermensual desde marzo y encadena siete meses de subidas consecutivas. Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa interanual en el 4,5%, con una variación mensual del 0,6%, mientras que su tasa subyacente estimada se posicionó en el 3,2%.
Como consecuencia de la evolución del precio del gasóleo, cuya variación interanual superó el umbral del 15% el pasado mes de julio, el Gobierno activará de forma automática la cláusula de salvaguarda del Plan de Respuesta al conflicto en Oriente Próximo. De este modo, la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro el próximo 1 de septiembre, frente a los 5 céntimos previstos inicialmente.
Por el contrario, la gasolina mantendrá el calendario ordinario de retirada gradual de las bonificaciones fiscales, con una rebaja de 5 céntimos por litro en septiembre, al haber registrado una variación interanual del 7,3%, por debajo de los límites que activan las medidas extraordinarias. El Ministerio de Economía ha reiterado que mantiene un seguimiento pormenorizado del impacto de la coyuntura internacional sobre la economía nacional en coordinación con los agentes sociales y los sectores productivos.
Los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística tienen carácter provisional. El detalle definitivo por productos y subgrupos de consumo se conocerá el próximo 15 de septiembre, fecha en la que se confirmará el impacto real del encarecimiento de la energía y los alimentos en la economía doméstica de los ciudadanos.


