El Ministerio de Asuntos Exteriores reduce a tres la cifra de españoles desaparecidos por las inundaciones en Nepal
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha actualizado este viernes el balance de ciudadanos españoles afectados por las devastadoras inundaciones en el norte de Nepal, reduciendo a tres el número de personas que permanecen sin localizar. La catástrofe, originada por la crecida del río Bhotekoshi en una zona próxima a la frontera con el Tíbet, ha dejado un rastro de destrucción en la región, aunque por el momento no consta que se hayan producido víctimas mortales de nacionalidad española.
El ministro José Manuel Albares, quien inicialmente había informado de cuatro ciudadanos no localizados, instó ayer a los familiares y allegados de personas que se encontrasen en la zona del siniestro a ponerse en contacto con los servicios de emergencia. Para ello, el departamento mantiene operativos los teléfonos de la Unidad de Emergencia Consular en Madrid y los servicios de atención en las representaciones diplomáticas de la región.
La gestión de la crisis se está coordinando de forma conjunta entre la Embajada de España en Nueva Delhi, el Consulado Honorario en Nepal y el Consulado General en Pekín. Según han confirmado fuentes ministeriales, estas delegaciones realizan gestiones permanentes con las autoridades locales nepalíes y se encuentran plenamente operativas para prestar la asistencia consular que resulte necesaria a los afectados y a sus familias.
En el ámbito local, la situación en Nepal presenta cifras críticas. La Policía nepalí ha elevado el balance oficial de víctimas mortales a 469 personas, situando los distritos de Chitwan y Nawalparasi Este como los puntos con mayor número de fallecidos recuperados, con 178 y 110 cuerpos respectivamente. Asimismo, los servicios de rescate han atendido a un total de 1.545 heridos, concentrados mayoritariamente en los distritos de Nuwakit y Rasuwa.
Las labores de búsqueda y rescate continúan sobre el terreno con el despliegue de casi 4.350 agentes. Además de la población civil, las autoridades nepalíes han notificado que 28 agentes de policía permanecen desaparecidos tras la riada, la cual generó un impacto de tal magnitud que los servicios geológicos registraron una señal sísmica equivalente a un terremoto de magnitud 5,1.


