Ione Belarra tilda de «racistas» las concentraciones de la FEMP por la crisis migratoria en Ceuta
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha manifestado este martes su rechazo a las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en apoyo a la ciudad de Ceuta. Durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, la parlamentaria del Grupo Mixto calificó el enfoque de estas movilizaciones como discriminatorio y anunció el respaldo de su formación a las marchas contra la xenofobia programadas simultáneamente en diversas ciudades del país.
Belarra cuestionó la diferencia de criterio en la recepción de personas migrantes, comparando la reacción actual ante las entradas en la ciudad autónoma con la acogida previa de refugiados ucranianos y venezolanos. Según la líder de Podemos, el malestar expresado por la FEMP y determinados sectores políticos no responde al volumen de llegadas, sino al origen étnico de las personas, señalando que la respuesta institucional varía cuando los perfiles proceden del continente africano o de países árabes.
En su intervención, la diputada aludió a las entradas irregulares registradas en la frontera ceutí a finales de julio. Belarra criticó que se ponga el foco en estas personas mientras que, a su juicio, no hubo protestas similares ante la llegada de 350.000 ciudadanos procedentes de Ucrania. La secretaria general reivindicó el historial de España como país de acogida y referencia internacional en materia de asilo, apelando al espíritu de las movilizaciones de años anteriores bajo el lema «Welcome refugees».
Como contrapartida a la convocatoria de la FEMP, Podemos ha hecho un llamamiento a su militancia y a la ciudadanía para participar en acciones antirracistas. La formación busca con ello contrarrestar lo que consideran un discurso que alimenta la xenofobia, instando a los ciudadanos que se movilizaron por los refugiados de Siria a retomar la actividad reivindicativa en las calles.
Finalmente, la representante de la formación morada dirigió críticas a la gestión del Ejecutivo, al que responsabiliza de la actual situación humanitaria. Belarra afirmó que la gestión gubernamental está provocando que el sector progresista de la sociedad se sienta «avergonzado», instando a los ciudadanos a alzar la voz frente a lo que describe como una crisis de derechos humanos en las fronteras españolas.


