La RFEF ultima un acuerdo para facilitar la preservación de la fertilidad en las jugadoras de la selección
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se encuentra en la fase final de negociación para suscribir un convenio con una clínica de fertilidad que permitirá a las integrantes de la selección femenina acceder a tratamientos de vitrificación de óvulos. Esta iniciativa busca ofrecer una solución institucional al conflicto existente entre los años de máximo rendimiento deportivo y la etapa de mayor fertilidad biológica de las futbolistas, una inquietud que había sido trasladada previamente por las capitanas del combinado nacional a los órganos federativos.
La medida surge tras las demandas de jugadoras como Alexia Putellas, quien ha señalado públicamente la dificultad de compatibilizar la maternidad con una carrera de élite que exige plena disponibilidad física durante la veintena y parte de la treintena. Según ha manifestado la jugadora, la medida supone un avance en el reconocimiento de que las deportistas sirven a su país en periodos que coinciden con su ventana reproductiva óptima, permitiéndoles postergar la maternidad sin comprometer sus opciones futuras de gestación.
Desde el punto de vista económico, el mercado español sitúa actualmente el coste de un ciclo de vitrificación entre los 2.800 y los 5.000 euros, a lo que debe sumarse el gasto en medicación y el mantenimiento anual de las muestras, estimado en unos 400 euros. Aunque la RFEF no ha detallado aún las condiciones económicas específicas del acuerdo ni qué porcentaje del tratamiento será subvencionado, se prevé que las condiciones definitivas se concreten y anuncien en las próximas semanas.
La viabilidad de estos tratamientos está estrechamente vinculada a la edad de la paciente. La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) advierte que los resultados óptimos se obtienen preferiblemente antes de los 35 años, ya que a partir de esa edad la reserva ovárica y la calidad de los ovocitos comienzan a descender de manera significativa. Las estadísticas científicas sugieren que la obtención de entre 10 y 15 óvulos permite alcanzar una tasa de éxito de nacido vivo de entre el 40% y el 85%, dependiendo de la edad en el momento de la extracción.
En el marco jurídico, la crioconservación en España se rige por la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida. El artículo 11 de dicha normativa establece que los gametos pueden permanecer congelados de forma indefinida hasta que los responsables médicos determinen que la receptora ya no reúne los requisitos clínicos adecuados para someterse al procedimiento. Por tanto, no existe una caducidad técnica del material genético, sino que el límite viene marcado por la salud de la paciente para afrontar un futuro embarazo.
El proceso técnico, denominado vitrificación, consiste en una congelación ultrarrápida en nitrógeno líquido a -196 ºC, lo que evita la formación de cristales de hielo que podrían dañar las células. El procedimiento requiere una estimulación hormonal de entre 10 y 14 días que debe ser coordinada con rigor en el caso de las deportistas profesionales, dado que el aumento del tamaño de los ovarios y la posterior punción folicular deben encajarse en los calendarios de competición y entrenamiento de alta intensidad.
Con la implementación de este programa, la RFEF se posiciona como una de las instituciones deportivas pioneras en abordar de manera integral los derechos reproductivos de sus atletas. No obstante, queda pendiente la publicación de los detalles técnicos del acuerdo, tales como el número de ciclos cubiertos por jugadora, los criterios de elegibilidad y la duración de la cobertura del mantenimiento de las muestras vitrificadas.


