Ana Peleteiro cuestiona el plan de la RFEF sobre la congelación de óvulos en la selección femenina
La atleta olímpica Ana Peleteiro ha manifestado públicamente su desacuerdo con el reciente proyecto de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para financiar la congelación de óvulos de las jugadoras de la selección nacional. La deportista sostiene que la iniciativa, presentada como una medida de progreso, podría en realidad encubrir una estructura que incentiva el retraso de la maternidad en beneficio de la institución, en lugar de fomentar una conciliación real en el deporte de élite.
A través de una reflexión difundida en sus canales oficiales, la medallista de bronce en Tokio 2020 puso en duda la naturaleza «feminista» de la propuesta. Peleteiro subrayó que el problema no radica en la técnica médica en sí, sino en el interés de la entidad empleadora por financiar un procedimiento que permite a las futbolistas posponer su vida reproductiva para no interrumpir su rendimiento deportivo.
La atleta gallega enfatizó que la verdadera conciliación debería centrarse en la protección de los derechos laborales de las deportistas durante su periodo de gestación y crianza. Entre las medidas propuestas por Peleteiro figuran el blindaje de los contratos durante el embarazo, la garantía de reincorporación tras el parto, el respeto estricto a los tiempos de recuperación física y el acceso a facilidades para el cuidado de los hijos.
Uno de los puntos clave de su crítica reside en la posible presión institucional que esta medida podría generar sobre las jugadoras. Peleteiro advirtió que, al ser la propia Federación la que financia el proceso, una opción que teóricamente es voluntaria podría transformarse en una «expectativa profesional». Según su análisis, esto podría llevar a cuestionar a las deportistas que decidan quedar embarazadas en activo, habiendo tenido la posibilidad de congelar sus óvulos.
En este sentido, la deportista argumentó que el sistema actual prefiere adaptar los tiempos biológicos de las mujeres a las estructuras deportivas existentes antes que reformar dichas estructuras para que la maternidad tenga cabida de forma natural. «En lugar de adaptar la estructura deportiva para que la maternidad tenga cabida dentro de ella, adaptamos los tiempos reproductivos de las mujeres para que sigan encajando en la estructura», señaló.
Finalmente, la atleta instó a los organismos deportivos a cambiar el enfoque del debate. Para Peleteiro, la pregunta fundamental que deben hacerse las instituciones no es cómo facilitar que una profesional retrase su maternidad, sino cómo asegurar que el hecho de ser madre no suponga una penalización profesional en su carrera deportiva, garantizando que la decisión final pertenezca exclusivamente a la mujer sin condicionamientos externos.


