Sánchez reafirma la soberanía de Ceuta y Melilla ante el Pleno y destaca la cooperación con Marruecos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves de forma voluntaria ante el Pleno del Congreso de los Diputados para detallar las actuaciones del Ejecutivo ante la crisis migratoria en Ceuta. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha ratificado que la soberanía española sobre Ceuta y Melilla es «a perpetuidad» y ha subrayado la importancia de la colaboración con el Reino de Marruecos para gestionar los flujos migratorios en la zona.
Sánchez ha puesto en valor los resultados de la cooperación bilateral, señalando que en un plazo de 72 horas se logró el retorno de aproximadamente 63.000 personas, cifra que representa más del 90% de los inmigrantes que accedieron a la ciudad autónoma los pasados días 30 y 31 de julio. Según el presidente, la efectividad de estos regresos no habría sido posible sin la interlocución y el trabajo conjunto con las autoridades marroquíes.
En un plano histórico, el presidente ha recordado el simbolismo de los leones que custodian las puertas de la Cámara Baja, fundidos a partir de cañones capturados en la Guerra de África de 1865. Sánchez ha citado el Tratado de Wad-Ras como el fundamento diplomático que consolidó la soberanía española sobre ambas ciudades autónomas, asegurando a los grupos parlamentarios que dicho estatus se mantendrá vigente de forma indefinida por la vía del acuerdo internacional.
Respecto a la gestión operativa en la frontera, el jefe del Ejecutivo ha elogiado la labor de los empleados públicos y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sánchez ha defendido las decisiones tomadas en los momentos críticos de la entrada masiva, argumentando que los agentes debieron elegir entre garantizar la estanqueidad total del perímetro o preservar la vida humana. En este sentido, ha lamentado el fallecimiento de 141 personas en el mar durante el transcurso de la crisis.
Finalmente, el presidente ha negado que el Gobierno contara con alertas previas que permitieran anticipar la magnitud de los hechos. Tras la revisión de los informes remitidos por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Ministerio del Interior a la Delegación del Gobierno, Sánchez ha afirmado que ninguna de las notas verbales o comunicaciones oficiales previó la escala ni la probabilidad de lo ocurrido, calificando los avisos previos como informaciones de carácter rutinario.


