Sumar critica la gestión del Gobierno en Ceuta y califica de «ataque» la actuación de Marruecos
El grupo parlamentario Sumar ha expresado este jueves su disconformidad con la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales del mes de julio. Durante la comparecencia del jefe del Ejecutivo en el Pleno del Congreso, los socios de coalición han calificado de tardía la respuesta gubernamental y han cuestionado la tesis oficial que exime de responsabilidad al Reino de Marruecos en la llegada masiva de personas a la ciudad autónoma.
Enrique Santiago, portavoz de Izquierda Unida en el grupo Sumar, ha sido el encargado de fijar la posición más crítica, contradiciendo la postura mantenida por el presidente Sánchez. Mientras el líder del Ejecutivo ha sostenido que no existen pruebas fehacientes para incriminar al país vecino, Santiago ha afirmado de forma taxativa que España ha sufrido un «ataque de Marruecos utilizando a personas vulnerables». Según el diputado, la entrada de miles de personas fue una acción organizada, calificando de «no creíble» la defensa de cualquier otra hipótesis.
Desde la tribuna de oradores, Sumar ha reprochado al Gobierno que la reacción institucional no estuvo a la altura de la magnitud de la crisis humanitaria ni de sus implicaciones. Santiago ha señalado que se actuó «tarde», incidiendo en que la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional y el nombramiento de un mando único se demoraron un mes tras el inicio de los acontecimientos de finales de julio.
En cuanto a la gestión operativa de los migrantes que permanecen en la ciudad autónoma, el portavoz ha urgido al Ejecutivo a realizar traslados inmediatos a la península para proceder allí al estudio de cada expediente. Para Sumar, esta medida es necesaria para descongestionar Ceuta y evitar que el Gobierno adopte posturas que, a su juicio, fortalecen las estrategias de devolución inmediata defendidas por el Partido Popular y Vox.
Por su parte, la portavoz de los comunes en el grupo, Aina Vidal, se ha sumado a las críticas centrando su intervención en la vertiente diplomática. Vidal ha asegurado que la «política de apaciguamiento» mantenida con Marruecos ha resultado en un fracaso, instando a una revisión de las relaciones con el país vecino ante los retos fronterizos actuales.
Esta divergencia de criterios en el seno del Gobierno de coalición se manifiesta en un momento de alta sensibilidad política respecto a la política migratoria y la seguridad nacional, evidenciando las diferentes visiones sobre la estrategia de vecindad con el Reino de Marruecos y la gestión de las fronteras terrestres en el norte de África.


