Sánchez informa en el Congreso sobre la gestión migratoria en Ceuta y anuncia la salida de otros 1.500 migrantes
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles ante el Pleno del Congreso de los Diputados para dar cuenta de la situación migratoria en Ceuta. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha informado de que, tras la salida de 1.530 personas de las calles de la ciudad autónoma en la última semana, las previsiones del Gobierno pasan por agilizar el traslado, retorno o expulsión de al menos otros 1.500 migrantes en los próximos quince días con el objetivo de aliviar la presión sobre el territorio.
Sánchez ha detallado el balance de las actuaciones realizadas desde el pasado 10 de agosto, periodo en el que se ha procedido a la reubicación de 3.300 personas y al retorno de otras 3.658. Según los datos facilitados por Presidencia, la última semana ha sido determinante para despejar la vía pública, combinando plazas de acogida con procedimientos de devolución. El presidente ha subrayado que la intención es mantener este ritmo operativo para recuperar la normalidad en la ciudad tras la entrada masiva de extranjeros registrada el pasado mes de julio.
En el marco de esta gestión, el Ejecutivo ha movilizado un paquete de ayuda humanitaria valorado en siete millones de euros. Estos fondos están destinados a reforzar los servicios de asistencia, triaje y aceleración de los expedientes administrativos. Sánchez ha defendido que el Gobierno está trabajando de forma paralela para garantizar tanto la seguridad de los ciudadanos locales como los derechos fundamentales de los migrantes, incrementando los recursos humanos y materiales en la zona.
Durante su discurso, el presidente ha enfatizado la importancia de respetar el Estado de Derecho en todos los procedimientos de expulsión. «No se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra», ha aseverado, recordando que España está sujeta a tratados internacionales y a la legislación comunitaria. En este sentido, ha advertido de que una democracia no gana fortaleza al incumplir la ley, defendiendo la necesidad de verificar la identidad y vulnerabilidad de cada individuo, especialmente en el caso de menores de edad.
Respecto al modelo migratorio, el jefe del Ejecutivo ha sostenido que la crisis en Ceuta no cuestiona el sistema español, sino que pone en evidencia las carencias del modelo europeo actual. A su juicio, factores como la pobreza y la desesperación generan flujos que no pueden ser contenidos únicamente mediante infraestructuras fronterizas. Por ello, ha abogado por fomentar el desarrollo en los países africanos y establecer alternativas legales para la migración laboral, además de cumplir con el deber de asilo para quienes huyen de conflictos bélicos.
Finalmente, Sánchez ha dirigido un mensaje directo a la población de Ceuta, reconociendo el periodo de incertidumbre y angustia vivido en los barrios de la ciudad. El presidente se ha comprometido a no cesar en los esfuerzos institucionales hasta restaurar plenamente la convivencia y la seguridad ciudadana, admitiendo que, aunque el proceso es complejo y requiere tiempo, la prioridad del Gobierno es la estabilización definitiva de la ciudad autónoma.


