Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional ha generado una notable inquietud en el seno del Gobierno y del Partido Socialista tras señalar la presunta implicación directa de agentes marroquíes en la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. El documento, elaborado a petición de la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, contradice las versiones oficiales mantenidas por el Ejecutivo hasta la fecha, provocando una demanda interna de explicaciones y responsabilidades.
El dossier técnico, que consta de 55 páginas, detalla una «planificación previa» y una «total permisividad» por parte de las autoridades del país vecino. Según las investigaciones policiales, que incluyen material fotográfico, agentes uniformados y no uniformados de Marruecos habrían dado instrucciones a las personas que cruzaban irregularmente la frontera para superar los obstáculos físicos. Asimismo, el informe apunta a la organización del acceso a la zona de vehículos de gran tonelaje con capacidad para el transporte de inmigrantes.
Uno de los datos más relevantes que subraya la Policía Nacional es que no menos del 90% de los inmigrantes regresaron a Marruecos de manera voluntaria en apenas 24 horas. Esta circunstancia lleva a los investigadores a concluir que la pretensión de estas personas no era la permanencia en territorio español, sino que el asalto utilizó la cuestión migratoria como una «cobertura» para otros fines de presión política o estratégica por parte de Rabat.
En el ámbito político, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha sido uno de los primeros cargos públicos en reaccionar, afirmando que, si se confirma el contenido del informe, este debe tener «evidentes consecuencias en todos los órdenes». Dentro de la formación socialista, diversos sectores han expresado su malestar ante la posibilidad de que el Gobierno exonerara a Marruecos de cualquier responsabilidad mientras los servicios de inteligencia y la policía judicial recababan evidencias de signo contrario.
Esta revelación sitúa en una posición delicada al Ministerio del Interior. Fuentes del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska insisten en que no se recibió ninguna advertencia previa sobre la posibilidad de una llegada masiva de estas características. Sin embargo, altos cargos del PSOE cuestionan por qué no se activaron los mecanismos de control o por qué el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, descartó tajantemente la implicación de Rabat en declaraciones recientes, atribuyendo los hechos a bulos y a la actuación de mafias externas.
Desde la oposición, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado la convocatoria inmediata de la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, para exigir explicaciones formales. Esta petición es compartida de forma privada por destacados dirigentes socialistas, quienes consideran necesario un gesto diplomático de firmeza ante lo que el informe describe como una vulneración de la cooperación fronteriza bilateral.
La crisis actual evoca los sucesos de mayo de 2021, cuando la entrada masiva de miles de personas en Ceuta derivó en una grave crisis diplomática que solo se resolvió tras el giro de la postura española respecto al Sáhara Occidental en marzo de 2022. La publicación de este nuevo informe del Cenif reabre el debate sobre la fiabilidad de la cooperación con el Reino alauita en materia de gestión de flujos migratorios y seguridad fronteriza.


