Marruecos programa para 2027 la integración de los sistemas de lanzamiento de misiles HIMARS
El Ejército de Estados Unidos ha incluido formalmente en su planificación para el año fiscal 2027 la entrega de diez unidades del sistema de lanzacohetes de alta movilidad HIMARS a las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos. Según la documentación oficial del Departamento de Defensa estadounidense, estos sistemas ya se encuentran bajo acuerdos contractuales, lo que consolida el proceso de modernización militar iniciado por Rabat tras la autorización de venta aprobada por Washington en 2023.
El informe técnico especifica que las unidades destinadas al reino alauí figuran como equipos «on contract», abarcando no solo el suministro de los lanzadores, sino también servicios integrales de almacenamiento, inspección, inventario y mantenimiento. Aunque el documento no fija una fecha exacta de entrega física para las Fuerzas Armadas Reales, el despliegue incluye el apoyo logístico necesario y la previsión de desplazamientos de personal especializado estadounidense para supervisar la operatividad de los equipos.
La operación global, notificada originalmente por la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA) en abril de 2023, alcanza un valor estimado de 524,2 millones de dólares (aproximadamente 446 millones de euros). El paquete integral contempla la adquisición de un total de 18 lanzadores M142 HIMARS, junto con munición de precisión que incluye 40 misiles tácticos M57 ATACMS —capaces de alcanzar objetivos a 300 kilómetros— y 72 cohetes de los sistemas GMLRS en sus variantes M31A2 y M30A2.
Desde la perspectiva de la cooperación bilateral, el Gobierno de Estados Unidos fundamenta esta transferencia de tecnología militar en la necesidad de reforzar la capacidad de Marruecos para enfrentar amenazas actuales y futuras, garantizando al mismo tiempo la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses. Washington mantiene a Marruecos bajo el estatus jurídico de «aliado principal no perteneciente a la OTAN», una categoría estratégica que facilita el acceso a armamento de alta tecnología desarrollado por firmas como Lockheed Martin.
El sistema HIMARS se caracteriza por su versatilidad y movilidad, al estar instalado sobre un vehículo de ruedas que permite su transporte aéreo en aviones C-130. Esta capacidad de fuego de precisión a larga distancia supone un incremento cualitativo en la artillería marroquí. La efectividad de esta nueva capacidad dependerá, según los términos del contrato, de la entrega sincronizada de las municiones, los sistemas de mando y control, y el programa de entrenamiento para las tripulaciones locales.
Esta adquisición se enmarca en un contexto de incremento sostenido del gasto militar por parte de Rabat. Según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Marruecos destinó el 3,54% de su Producto Interior Bruto (PIB) a defensa, una cifra que, en términos porcentuales, supera el esfuerzo realizado por España (2,13%). El proceso de modernización marroquí incluye también la renovación de su flota de cazas F-16 y la incorporación de helicópteros de ataque AH-64E Apache.
Informes técnicos de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas de España han señalado que este proceso de rearme y modernización tecnológica de Marruecos es un factor que está reduciendo la ventaja militar relativa en la región. El documento advierte de que el crecimiento del gasto militar y la sofisticación del material adquirido plantean nuevos retos para mantener la superioridad operativa en escenarios de seguridad compartida.


