Felipe González califica de «mejorable» la gestión en Ceuta y cuestiona la asunción de responsabilidades del Ejecutivo
El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha manifestado su desacuerdo con la gestión realizada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez en relación con la crisis migratoria en Ceuta. Durante un encuentro con antiguos cargos políticos en Madrid, González calificó la actuación gubernamental como «manifiestamente mejorable» y criticó que la actual administración, a su juicio, «nunca» haya asumido responsabilidades políticas ante las diversas crisis que ha enfrentado.
González centró parte de sus declaraciones en la situación de la ciudad autónoma, expresando su «plena solidaridad» con la población ceutí y con su presidente, Juan Jesús Vivas. El histórico dirigente socialista recordó que, durante sus catorce años al frente del Gobierno de España, Ceuta representó un «ejemplo de convivencia entre culturas» y subrayó que, en aquel periodo, no se registraron conflictos de la magnitud de la actual crisis fronteriza.
Asimismo, el expresidente hizo hincapié en las declaraciones realizadas por Pedro Sánchez el pasado 31 de julio, cuando el jefe del Ejecutivo definió la entrada masiva de migrantes desde Marruecos como una «violación de la integridad territorial de España». González respaldó esta terminología, señalando que el actual presidente «definió exactamente lo que había pasado como lo que era», aunque lamentó que esta descripción no haya ido acompañada de una gestión posterior que considere adecuada.
Al ser consultado por los medios de comunicación sobre si el Gobierno central debería depurar responsabilidades por la gestión diplomática y migratoria, González fue tajante al afirmar que no ha observado en el gabinete actual una tendencia a la rendición de cuentas. Estas declaraciones se produjeron a su llegada a un almuerzo en el que participaron figuras destacadas de etapas anteriores del PSOE, entre ellos el exportavoz Pedro Bofill.
Finalmente, Felipe González abordó el panorama de la política nacional y la posibilidad de un futuro escenario de gobierno compartido entre el Partido Popular y Vox. Al respecto, el expresidente señaló que no «teme» dicha coalición, interpretándola como un escenario que responde a las pretensiones de ciertos sectores políticos que han buscado esa polarización durante un tiempo prolongado.


