El Ayuntamiento de Madrid ha informado de que la capital registró hasta agosto de 2026 los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) más bajos de su serie histórica. Según los datos oficiales del sistema de medición municipal, 21 de las 24 estaciones de la red se sitúan ya por debajo del límite de 20 microgramos por metro cúbico, el umbral de calidad del aire que la normativa de la Unión Europea establecerá como obligatorio a partir del año 2030.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, presentó este balance desde el Faro de Moncloa al cumplirse siete años de la implementación de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360. El regidor destacó que, con cuatro años de antelación sobre el cronograma comunitario, casi el 90% de los puntos de medición de la ciudad cumplen con las futuras exigencias europeas, consolidando una tendencia de descenso sostenido en la concentración de contaminantes.
Los registros correspondientes al periodo estival de 2026 confirman la evolución positiva respecto a ejercicios anteriores. En agosto, únicamente las estaciones de Barajas Pueblo, Ensanche de Vallecas y Plaza Elíptica superaron los 20 microgramos por metro cúbico, aunque todas permanecieron por debajo del límite legal vigente de 40 microgramos. En contraste, en agosto de 2019, antes de la puesta en marcha de la actual estrategia ambiental, 22 de las 24 estaciones superaban el umbral de los 20 microgramos.
Desde el Gobierno municipal se atribuyen estos resultados a la ejecución integral de Madrid 360, que incluye medidas como la prohibición de las calderas de carbón, la implantación progresiva de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y las restricciones de acceso a los vehículos sin distintivo ambiental. Según los datos del área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, los accesos de vehículos altamente contaminantes han descendido un 41% en el Distrito Centro y un 94% en el entorno de Plaza Elíptica.
En el ámbito del transporte público y la movilidad activa, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) completó la eliminación de los autobuses diésel de su flota en diciembre de 2022. Asimismo, el sistema público de bicicleta eléctrica, Bicimad, se ha extendido a los 21 distritos de la capital, alcanzando las 683 estaciones y más de 8.300 vehículos. La ciudad ha incrementado también sus puntos de recarga eléctrica, que actualmente ascienden a 1.349 unidades, multiplicando por cuatro la infraestructura disponible en 2019.
Durante su intervención, el alcalde defendió la gestión institucional frente a las críticas de los grupos de la oposición y de asociaciones ecologistas. Respecto a la contaminación por ozono troposférico, Almeida señaló que la capacidad de actuación municipal es limitada debido a la naturaleza química y el origen de este contaminante, asegurando que el Ayuntamiento mantendrá sus protocolos informativos a la población de forma rigurosa.
Finalmente, el balance municipal subraya que Madrid cumple por cuarto año consecutivo con la directiva europea vigente, tras un periodo entre 2010 y 2021 en el que se infringieron sistemáticamente los umbrales anuales de NO2. La inversión en conservación de patrimonio verde y la renovación tecnológica del Parque Tecnológico de Valdemingómez se mantienen como pilares complementarios en la hoja de ruta de sostenibilidad de la capital para el próximo trienio.


