Trump reivindica la ofensiva contra Irán durante la conmemoración del 25 aniversario del 11-S
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó este viernes la ceremonia oficial por el vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 para ratificar la estrategia bélica de su Administración contra Irán. Durante su intervención en el Pentágono, el mandatario vinculó la memoria de las víctimas de 2001 con la necesidad de impedir que la República Islámica acceda a armamento nuclear, calificando al país persa como el principal patrocinador del terrorismo global.
El acto central encabezado por Trump tuvo lugar en la sede del Departamento de Defensa, en Washington D.C., mientras que el grueso de la representación institucional del país se concentró en la Zona Cero de Manhattan. En Nueva York, el homenaje contó con la presencia del vicepresidente JD Vance, los expresidentes vivos de la nación y el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, marcando una división geográfica en los actos de conmemoración de la tragedia que dejó cerca de 3.000 fallecidos.
En su discurso, el líder republicano apeló al sentido del deber de las Fuerzas Armadas y renovó el compromiso de «no olvidar» la agresión sufrida hace un cuarto de siglo. Trump sostuvo que la única vía posible para la seguridad nacional es la victoria militar, defendiendo la continuidad de las operaciones actuales bajo la premisa de que Estados Unidos no tiene otra opción más que la fuerza para garantizar su estabilidad.
La postura presidencial se produce en un momento crítico para la política exterior estadounidense. La guerra contra Irán suma ya más de seis meses sin haber alcanzado el objetivo declarado de deponer al régimen de los ayatolás. Este estancamiento, sumado al alza en los precios de la gasolina provocado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, se perfila como un factor determinante ante las próximas elecciones legislativas de noviembre, donde los republicanos podrían enfrentar un desgaste electoral.
En la misma línea, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó la gestión de la crisis al asegurar que el control del estrecho de Ormuz permanece bajo mando estadounidense. Hegseth enfatizó que la presión económica sobre Teherán aumenta de forma progresiva, buscando justificar la prolongación de un conflicto que ha redefinido la agenda de seguridad de la Casa Blanca en el presente año.
El aniversario del 11-S, fecha que históricamente ha servido como factor de unidad nacional, se ha visto este año condicionado por el debate sobre la «guerra contra el terrorismo» y su evolución hacia la confrontación directa con Irán, un escenario que continúa generando divisiones en la opinión pública y el arco parlamentario de los Estados Unidos.


