El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reafirmado este martes su permanencia al frente de la cartera ministerial durante una tensa sesión de control al Gobierno en el Senado. Ante las peticiones de dimisión formuladas por los grupos de la oposición, el titular de Interior ha defendido su gestión y ha rechazado abandonar el cargo, en una jornada marcada por el debate sobre la crisis migratoria en Ceuta y la seguridad ciudadana.
La comparecencia del ministro ha estado centrada en la entrada irregular de más de 70.000 personas en la ciudad autónoma de Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. Grande-Marlaska ha sostenido que ningún servicio de información, nacional o internacional, pudo anticipar una entrada de tales dimensiones. Según los datos facilitados por el Ministerio, hasta el día previo a la crisis se habían registrado 1.020 entradas, mientras que las autoridades marroquíes habían interceptado más de 3.000 intentos, lo que, a juicio del ministro, no permitía prever el escenario posterior.
Desde la bancada del Partido Popular, la portavoz Alicia García ha exigido el cese inmediato del ministro, vinculando la situación en Ceuta con otros episodios como el fallecimiento de dos guardias civiles en Barbate tras ser embestidos por una narcolancha, o la situación procesal de altos cargos del departamento. La senadora María del Mar Blanco se ha sumado a las críticas, reprochando al ministro su política en relación con las víctimas del terrorismo y calificando su gestión de la crisis fronteriza como un motivo de reprobación pública.
Por su parte, el senador de Vox, Javier Valentín Alonso, ha acusado al Ejecutivo de actuar como «cooperador necesario» en lo que ha denominado una «invasión», vinculando la actuación gubernamental a supuestos compromisos con el Reino de Marruecos. El ministro del Interior ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de infundadas, y ha acusado a la oposición de promover la confrontación y la xenofobia en lugar de colaborar en la resolución de los problemas institucionales.
En su turno de réplica, Grande-Marlaska ha asegurado que el Gobierno continúa trabajando para recuperar la normalidad en Ceuta «a la mayor brevedad posible» y ha solicitado la colaboración de todas las fuerzas políticas. El ministro ha concluido su intervención reiterando su intención de no dar un paso atrás, argumentando que su compromiso es enfrentar los retos de seguridad desde la política institucional y no desde lo que ha definido como una estrategia basada en la mentira por parte de sus críticos.


