Fallece Maricarmen Abascal tras su desahucio en Madrid en vísperas del debate parlamentario sobre vivienda
Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre de su vivienda en el distrito de Retiro, ha fallecido este miércoles. El deceso se produce dos semanas después de su desalojo y en un contexto de creciente tensión social que sitúa la política de vivienda en el centro de la agenda legislativa, con la próxima validación de decretos en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha lamentado la pérdida de Abascal, quien residió durante 71 años en el inmueble del que fue expulsada. Durante una comparecencia de prensa, Del Río vinculó el fallecimiento a las condiciones de vulnerabilidad derivadas del proceso de desahucio y calificó lo sucedido como una consecuencia de lo que considera un «maltrato institucional» hacia los inquilinos de edad avanzada.
Desde el ámbito sindical, los secretarios generales de UGT y CCOO han expresado sus condolencias y han señalado la necesidad de una protección habitacional más robusta. Pepe Álvarez, líder de UGT, lamentó la «crueldad» de un sistema que permite el desalojo de personas enfermas, mientras que CCOO manifestó a través de sus canales oficiales su pesar por el sufrimiento padecido por Abascal durante sus últimos años de litigio.
El caso de Maricarmen Abascal ha tenido un impacto directo en la actividad política reciente. Su lucha, apoyada por diversas organizaciones sociales, fue uno de los catalizadores de las protestas por el derecho a la vivienda que motivaron al Ejecutivo a tramitar medidas de urgencia. Tras una primera etapa en la que el Congreso derogó decretos previos debido al adelanto electoral, el Gobierno ha aprobado dos nuevas normas que buscan regular el mercado del alquiler.
El próximo 16 de octubre, la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados será el escenario donde se debatan y voten estos dos nuevos decretos de vivienda. Este órgano legislativo, que opera en periodos entre legislaturas o tras la disolución de las Cámaras, deberá decidir si convalida las medidas que el Gobierno ha vuelto a poner sobre la mesa para contener los precios y evitar situaciones de desprotección.
En paralelo a la actividad parlamentaria, el Sindicato de Inquilinas, junto a Solidaridad Obrera y el respaldo de las principales centrales sindicales, mantiene la convocatoria de una huelga general para el próximo 11 de noviembre. Los organizadores afirman que el legado de Abascal reforzará sus movilizaciones en demanda de una legislación que garantice de forma efectiva el derecho constitucional a una vivienda digna.


