Los radares fijos de la DGT registraron el triple de infracciones que los dispositivos móviles en 2025
Los radares fijos de la Dirección General de Tráfico (DGT) registraron durante el año 2025 una media de 5.498 infracciones por dispositivo, una cifra que triplica los registros obtenidos por los radares móviles y de tramo. Según los datos facilitados por el Ministerio del Interior a través del Portal de Transparencia, los 443 cinemómetros fijos distribuidos por la red viaria acumularon un total de 2.435.722 expedientes sancionadores, concentrando el 64% de la actividad inspectora a pesar de representar menos del 37% del parque total de dispositivos.
En comparación, los 611 radares móviles operativos durante el mismo periodo contabilizaron 1.097.929 expedientes. Pese a que la DGT dispuso de 168 unidades móviles más que fijas, el rendimiento individual de estas últimas fue sensiblemente superior. En términos estadísticos, cada cinemómetro móvil acumuló una media de 1.797 denuncias, lo que supone aproximadamente un tercio de la actividad registrada por cada radar fijo. Por su parte, los 151 dispositivos de tramo asociados a la vigilancia de la velocidad media registraron 254.600 expedientes, con un promedio de 1.686 infracciones por aparato.
El balance global de 2025 arroja un total de 3.788.251 expedientes tramitados a través de los 1.205 dispositivos de control de velocidad. Estas cifras confirman una tendencia al alza en la actividad sancionadora respecto al ejercicio 2024. Los expedientes derivados de radares fijos experimentaron un crecimiento del 3%, sumando 70.464 denuncias adicionales, mientras que los registros de los dispositivos móviles aumentaron un 2,1%, con 22.657 expedientes más que en el año precedente.
Desde la Administración se precisa que el volumen de expedientes no determina necesariamente la eficacia de un sistema sobre otro, pues los resultados están condicionados por variables como la intensidad media diaria del tráfico, la ubicación estratégica de los dispositivos, las características técnicas de la vía y los tiempos de funcionamiento efectivo de cada cinemómetro. Los radares fijos operan de forma permanente en emplazamientos específicos, mientras que los móviles y de tramo cumplen funciones de vigilancia dinámica o de control en trayectos prolongados.
En lo relativo a la recaudación económica, la Dirección General de Tráfico no ha facilitado una cifra desagregada que permita determinar el importe exacto derivado de estas infracciones durante 2025. El organismo argumenta que los ingresos anuales por sanciones no coinciden estrictamente con las infracciones cometidas en ese mismo ejercicio, debido a que el sistema contable incluye pagos realizados en periodo voluntario o vía ejecutiva que pueden corresponder a denuncias de años anteriores. No obstante, los datos estadísticos generales de recaudación por provincias se mantienen accesibles a través de los canales institucionales de la DGT.
Finalmente, la resolución de Transparencia indica que durante el ejercicio 2025 no se computaron gastos directos de adquisición de nuevos cinemómetros. Esta ausencia de gasto en compras no implica la paralización de la renovación tecnológica, ya que la puesta en funcionamiento de nuevos dispositivos suele responder a contratos de suministro e instalación adjudicados en periodos anteriores. En este sentido, la DGT mantiene vigentes acuerdos plurianuales para el mantenimiento, auditoría y suministro de sistemas de captación de infracciones con el objetivo de garantizar la operatividad de la red de vigilancia.


