El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, ha comparecido este martes en la previa del encuentro de la Liga de Campeones ante la AS Roma, donde ha manifestado su confianza en el estamento arbitral. En una intervención de carácter institucional, el técnico portugués subrayó su respeto por los colegiados tanto en la competición doméstica como en el marco europeo, a pesar de las recientes controversias generadas en el último compromiso liguero del club blanco.
Durante su declaración, Mourinho enfatizó que mantiene una predisposición positiva ante cada encuentro. «Me fío de todos los árbitros. Sea en LaLiga o en la Champions, antes del partido tengo siempre las mejores sensaciones. Tengo confianza, espero que todo vaya bien y no tengo ningún sentimiento negativo», afirmó el preparador madridista. No obstante, señaló una excepción en los procedimientos administrativos, cuestionando la antelación con la que se anuncian las designaciones en España, en referencia al nombramiento de Alejandro Hernández Hernández para el próximo Clásico.
Respecto a los incidentes ocurridos en el último partido ante el Villarreal CF, el técnico optó por un tono enigmático. Tras haber declinado hablar con la prensa tras dicho encuentro, Mourinho invitó a los analistas a revisar las imágenes iniciales de la contienda. «Basta con ver el primer minuto del partido. El primer minuto es suficiente para quien sabe», zanjó, evitando profundizar en las razones de su malestar pero apuntando a la claridad de los hechos ocurridos en el terreno de juego.
En el plano estrictamente deportivo, el entrenador analizó el duelo contra la AS Roma, destacando el nivel de exigencia de los clubes italianos. Mourinho calificó al conjunto romano como un adversario «fuerte y motivado», especialmente por su regreso a la máxima competición europea en el Estadio Olímpico. A pesar de la carga emocional que supone enfrentarse a su antiguo equipo, con el que conquistó la Conference League en 2022, el técnico aseguró que su profesionalidad se antepondrá a los sentimientos personales durante los noventa minutos.
Finalmente, el preparador del Real Madrid defendió sus decisiones tácticas recientes, específicamente el posicionamiento de Fede Valverde como lateral derecho tras la expulsión de un compañero ante el Villarreal. Mourinho calificó la maniobra como una solución específica que resultó efectiva bajo las circunstancias del juego. «Como entrenador, muchas veces las cosas me salen mal, pero esta vez me salió bien», concluyó, reafirmando su identidad estratégica y el compromiso de situar los intereses del club por encima de cualquier individualidad.


