Lula da Silva autoriza el levantamiento de su secreto bancario y telefónico ante el Tribunal Superior Electoral
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este lunes su decisión de autorizar al Tribunal Superior Electoral (TSE) para que proceda a la revisión de sus datos bancarios y telefónicos, así como los de sus familiares más cercanos. La medida, que se formalizará este martes, incluye un desafío directo a su contendiente en la segunda vuelta, Flávio Bolsonaro, para que adopte la misma postura de transparencia sobre sus finanzas y las de su entorno empresarial y familiar.
Durante un acto de campaña celebrado en Porto Alegre, el mandatario brasileño fundamentó esta iniciativa como una respuesta a las acusaciones de corrupción intercambiadas durante el último debate televisado. Según informó el portal G1, Lula da Silva busca que la sociedad brasileña cuente con información verificable antes de la jornada electoral del próximo domingo, extendiendo la autorización de acceso a la información privada de sus cinco hijos.
El presidente vinculó esta acción a la defensa de su reputación política, confirmando además que la presente contienda será su última disputa electoral. «Es el momento de que la sociedad brasileña sepa por quién está votando», señaló el titular del Ejecutivo, quien enfatizó la necesidad de esclarecer el origen de diversos activos y movimientos financieros que han sido objeto de cuestionamiento público durante la campaña.
Entre los puntos señalados para su fiscalización, Lula da Silva hizo referencia a un préstamo de 134 millones de reales vinculado al Banco Master, así como a la adquisición de una propiedad de alto valor en Brasilia por parte de sectores de la oposición. El mandatario instó a su rival a demostrar su honestidad mediante la apertura de sus registros, en un intento por elevar el estándar de transparencia en el tramo final de la carrera por la presidencia.
El escenario electoral de cara al próximo domingo 25 se caracteriza por una situación de empate técnico, según las principales encuestas de intención de voto. Tras los resultados de la primera vuelta, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo una ligera ventaja, ambos candidatos enfrentan niveles significativos de rechazo entre el electorado. En este contexto, el comportamiento del 8% de los votantes que se declaran indecisos o que optarán por el voto en blanco o nulo se perfila como el factor determinante para el resultado final.
La autorización de los datos ante el TSE se produce en un clima de alta polarización, donde las propuestas programáticas han compartido espacio con la confrontación directa sobre la integridad de los aspirantes. La resolución de esta solicitud ante el órgano electoral marcará el cierre de una campaña marcada por la vigilancia institucional sobre las finanzas de los candidatos.


