Representantes de la Policía Nacional y la Guardia Civil finalizan el encierro en el Ministerio del Interior tras el bloqueo de las negociaciones
Los representantes de los principales sindicatos de la Policía Nacional y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han abandonado durante la madrugada de este miércoles la sede del Ministerio del Interior. La decisión pone fin al encierro iniciado el martes como medida de protesta ante la falta de avances en las negociaciones con la Secretaría de Estado de Seguridad respecto a la mejora de las condiciones de jubilación y el reconocimiento de la condición de profesión de riesgo para ambos cuerpos.
El abandono de las dependencias oficiales se produjo de forma pacífica tras la intervención de efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), quienes instaron a los representantes sindicales a desalojar el edificio. Según han manifestado los portavoces de las organizaciones implicadas, la salida se realizó para evitar posibles consecuencias legales por delitos de desobediencia o de ocupación de edificios públicos, así como para no comprometer la situación de los agentes que custodiaban el recinto.
La movilización, secundada por organizaciones como Jupol, SUP, UFP, Jucil y AUGC, entre otras, se activó tras una reunión con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. Durante el encuentro, la administración comunicó a los representantes de los trabajadores que las demandas relativas a una jubilación digna no podrían ser atendidas en este momento debido a la proximidad de la convocatoria de elecciones generales, fijadas para el próximo 29 de noviembre.
El núcleo de la reclamación se centra en la equiparación de las condiciones de retiro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con las que ya perciben las policías autonómicas y locales. Las asociaciones exigen que se fije un haber regulador mínimo de 39.000 euros anuales para el grupo C1 y se alcance la pensión máxima para el grupo A2, evitando que el cálculo de las prestaciones se base en cifras desactualizadas y refleje la evolución salarial real del sector.
A pesar de que el pasado mes de septiembre se registraron avances que los sindicatos calificaron de gran calado, la actual parálisis de la mesa técnica ha generado un clima de confrontación con el Ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska. Las organizaciones han advertido que el conflicto colectivo continúa vigente y han criticado lo que consideran una falta de voluntad política para consolidar los compromisos alcanzados en reuniones previas.
Por su parte, el Ministerio del Interior ha mantenido la vigencia de los canales de diálogo abiertos durante la legislatura, aunque el adelanto electoral ha condicionado los plazos y la capacidad de ejecución de nuevos acuerdos presupuestarios. Los representantes policiales han asegurado que mantendrán sus reivindicaciones activas hasta lograr la declaración de profesión de riesgo, un estatus que consideran fundamental para garantizar la sostenibilidad de sus pensiones futuras.


