Sánchez anuncia una reforma integral de la seguridad ferroviaria tras el siniestro en Toledo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido este viernes la existencia de una «confianza quebrada» en el sistema español de alta velocidad tras los recientes accidentes registrados en la red. Durante una declaración institucional posterior a su reunión con el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), el jefe del Ejecutivo ha calificado de «no asumible» para el país la sucesión de dos siniestros con víctimas mortales en un mismo año.
El mandatario ha subrayado que la labor del Gobierno no debe limitarse únicamente a elaborar un diagnóstico técnico de lo sucedido en Urda (Toledo), sino que tiene la obligación de «ofrecer soluciones» inmediatas. En este sentido, Sánchez ha comprometido una reforma profunda de los protocolos de seguridad ferroviaria con el objetivo de restaurar el prestigio internacional de una infraestructura que, según sus palabras, ha sido motivo de orgullo para España durante décadas.
En el ámbito político, el presidente ha evitado entrar en el debate sobre la continuidad del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Pese a las preguntas sobre la responsabilidad política del titular de la cartera tras los incidentes, Sánchez ha optado por centrar su intervención en la respuesta operativa y en las medidas legislativas y técnicas que se implementarán para reforzar la red de alta velocidad.
La comparecencia se produce en un contexto de alta sensibilidad institucional, tras el accidente en la provincia de Toledo que ha vuelto a poner bajo el foco la gestión de las infraestructuras ferroviarias. El Gobierno ha insistido en que se llegará hasta el fondo de la investigación para esclarecer las causas exactas de este último siniestro y asegurar que los estándares de seguridad vuelvan a situarse en niveles de excelencia.
Por su parte, la administración central mantiene la coordinación con las autoridades autonómicas, encabezadas por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para gestionar las consecuencias del accidente y la atención a los afectados, mientras se definen los plazos para las reformas anunciadas por el jefe del Ejecutivo.


