Rusia prorroga las restricciones a la exportación de combustible hasta enero de 2027
El Gobierno de la Federación de Rusia ha formalizado la extensión por tres meses de las limitaciones impuestas a las exportaciones de diésel, combustible marino y gasóleo por parte de los productores nacionales. Según el comunicado emitido por el Consejo de Ministros, la medida permanecerá vigente hasta el 31 de enero de 2027, con el propósito fundamental de asegurar el abastecimiento energético dentro del mercado interno.
La disposición quedó establecida a través del decreto número 1436, firmado el pasado 31 de octubre. Este documento modifica la resolución gubernamental del 30 de julio del presente año, dando continuidad a una restricción específica que caducaba este sábado. El servicio de prensa del Ejecutivo subrayó que la prórroga busca «mantener una situación estable en el mercado nacional de combustibles» ante las necesidades de consumo de la población y la industria.
Esta decisión se alinea con la prohibición general de exportar combustibles desde territorio ruso, la cual ya se encontraba programada hasta finales de enero del próximo año. No obstante, el nuevo marco normativo contempla excepciones específicas para determinados envíos al extranjero, permitiendo cierta flexibilidad en la gestión de los flujos comerciales internacionales bajo supervisión estatal.
Alexander Novak, viceprimer ministro ruso, adelantó que la ampliación del plazo no supondrá un cierre total a las operaciones comerciales exteriores. En declaraciones recogidas por la agencia de noticias Tass, Novak puntualizó que se mantendrán salvedades para atender la demanda de los mercados globales: «Como antes, se harán ciertas excepciones para los suministros destinados a los mercados internacionales», aseguró el alto funcionario.
Finalmente, Novak señaló que Rusia ha comenzado a aplicar una flexibilización parcial sobre las restricciones del gasóleo. En este contexto, el viceprimer ministro confirmó el despacho de varios buques cisterna con combustible de origen ruso hacia Estados Unidos, en cumplimiento de los recientes acuerdos comerciales sellados entre ambas naciones, lo que marca un punto de apertura dentro de la política de control de exportaciones del Kremlin.


