Un amplio despliegue policial en Barcelona concluye con 450 identificaciones preventivas
Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han realizado un total de 450 identificaciones durante la tarde de este sábado en el centro de la capital catalana, en el marco de un dispositivo preventivo de seguridad. El operativo, desplegado entre las 16:00 y las 18:30 horas, se ha saldado sin detenciones, aunque los agentes han levantado 15 actas administrativas por la posesión de objetos peligrosos o susceptibles de ser utilizados en acciones delictivas.
La intervención policial se ha centrado en los puntos neurálgicos de la ciudad, especialmente en la plaza de Catalunya y el paseo de Gràcia. Según ha informado la policía autonómica, entre los objetos incautados se encuentran armas blancas y pasamontañas, elementos que las autoridades vinculan con posibles acciones contra establecimientos comerciales. Uno de los puntos de mayor control ha sido el exterior de la tienda Apple, donde los agentes llegaron a identificar de forma simultánea a una veintena de jóvenes.
El dispositivo, calificado por los mandos policiales como «de máximos», comenzó a las 15:00 horas tras detectarse convocatorias en redes sociales por parte del grupo Blocus. Estos llamamientos instaban a la realización de manifestaciones en distintos puntos céntricos, como el paseo de Lluís Companys, lo que motivó que el cuerpo de Mossos d’Esquadra activara el nivel 4 de alerta, el máximo previsto en sus protocolos de actuación para este tipo de contingencias de orden público.
La movilización policial ha tenido un impacto directo en la movilidad urbana. Como medida de seguridad, se ha procedido al cierre de diversos accesos de estaciones de Metro en el centro de la ciudad, así como a la interrupción de líneas de autobús y estaciones del servicio Bicing. Estas restricciones se mantuvieron activas mientras se desarrollaban las labores de vigilancia en las zonas con mayor afluencia de manifestantes potenciales.
Ante el riesgo de que se repitieran los episodios de pillaje y saqueos registrados el fin de semana anterior, los comerciantes del centro de Barcelona han optado por medidas de autoprotección. La mayoría de los establecimientos han blindado sus escaparates y protegido sus accesos con paneles de madera y otros materiales, manteniendo su actividad comercial pero con perímetros de seguridad reforzados para minimizar posibles daños materiales.
La jornada se enmarca en un contexto de tensión tras las recientes detenciones relacionadas con los canales de Blocus. Recientemente, las fuerzas de seguridad han detenido a un joven de 21 años presuntamente vinculado con la organización de los saqueos ocurridos en Barcelona en fechas previas, lo que ha reforzado la estrategia de vigilancia preventiva por parte de las instituciones de seguridad catalanas.


