Incidencias técnicas en el proceso de voto por correo condicionan el ejercicio del sufragio de electores para el 29 de noviembre
La coordinación administrativa entre la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos y la Oficina del Censo Electoral ha registrado fallos técnicos que han impedido la tramitación efectiva de solicitudes de voto por correo para los próximos comicios del 29 de noviembre. Los errores, derivados de una incidencia informática inicial y una posterior denegación por duplicidad de registros, han dejado a ciudadanos sin posibilidad de ejercer su derecho al voto de manera no presencial tras seguir las instrucciones oficiales.
Uno de los casos documentados afecta a residentes de la localidad de La Moraleja, en Madrid, quienes iniciaron el trámite el mismo día de apertura del plazo legal. A pesar de contar con el justificante presencial y la confirmación electrónica inicial, una incidencia en los sistemas de gestión de Correos invalidó de forma interna las primeras solicitudes. Esta situación obligó a los afectados a repetir el procedimiento semanas después, siguiendo las indicaciones de subsanación proporcionadas por el propio personal de la entidad postal.
El conflicto administrativo se agravó cuando la Delegación Provincial del Instituto Nacional de Estadística (INE) denegó las segundas solicitudes presentadas por los ciudadanos. El organismo electoral alegó la existencia de un trámite previo con idénticos datos ya en curso, amparándose en el artículo 73 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), que impide la duplicidad de peticiones. Esta falta de sincronización entre la anulación técnica en la oficina de Correos y el registro en la base de datos del Censo Electoral ha derivado en un bloqueo del proceso para los electores afectados.
La comunicación de los fallos informáticos por parte de la administración se ha realizado mayoritariamente mediante correo electrónico. Según los testimonios de los perjudicados, este canal de comunicación presenta el riesgo de que las notificaciones sean clasificadas automáticamente como correo no deseado o «spam», lo que impide una reacción inmediata. Esta circunstancia genera una vulnerabilidad añadida para los electores de avanzada edad o para aquellos que no consultan habitualmente sus bandejas digitales, comprometiendo los plazos legales para corregir posibles errores administrativos.
Fuentes del sector señalan que este tipo de incidencias podrían haber tenido un alcance mayor en determinadas zonas con perfiles demográficos específicos. En el caso de La Moraleja, se trata de una población con un comportamiento electoral muy definido, donde en las últimas elecciones generales las formaciones de centroderecha y derecha obtuvieron una representación superior al 94%. El contexto actual se enmarca tras el récord histórico de voto por correo registrado en julio de 2023, cuando se gestionaron cerca de 2,5 millones de papeletas.
Desde el ámbito institucional, mientras el Gobierno insiste en la plena fiabilidad y seguridad del sistema electoral español, las incidencias reportadas reabren el debate sobre la necesaria mejora en la interoperabilidad entre Correos y el Instituto Nacional de Estadística. La correcta comunicación entre ambas entidades es esencial para garantizar que un fallo técnico o una duplicidad inducida por la propia administración no resulte en la privación efectiva del derecho constitucional al sufragio de los ciudadanos.


