jueves, noviembre 5, 2026
InicioÚltimas noticiasMétodo ROPA: Claves médicas para elegir roles en la pareja

Método ROPA: Claves médicas para elegir roles en la pareja

Los criterios clínicos y la reserva ovárica determinan la viabilidad del método ROPA en parejas de mujeres

El método ROPA (Recepción de Ovocitos de la Pareja) se ha consolidado como una de las principales opciones de reproducción asistida para parejas de mujeres, permitiendo que ambas participen de forma compartida en el proceso biológico: una aportando la carga genética y otra gestando el embarazo. Sin embargo, la asignación de roles dentro del tratamiento no es una decisión meramente personal, sino que está condicionada por una evaluación médica que busca optimizar las tasas de éxito y garantizar la seguridad clínica de las pacientes.

La idoneidad de cada integrante para su respectiva función se apoya en criterios científicos diferenciados. Para la mujer que aporta los ovocitos, los factores determinantes son una reserva ovárica óptima y una edad que minimice el riesgo de alteraciones genéticas en los embriones. En cambio, para la mujer gestante, el equipo médico prioriza la ausencia de patologías uterinas y la inexistencia de contraindicaciones obstétricas que pudieran comprometer el desarrollo del embarazo a término.

Según la doctora María Cerrillo, ginecóloga de IVI Fertility Madrid, el protocolo de actuación incluye pruebas diagnósticas exhaustivas para fundamentar la orientación médica. Entre las herramientas fundamentales se encuentran la medición de la hormona antimülleriana y el recuento de folículos antrales para evaluar la capacidad reproductiva, además de cariotipos, cribados genéticos y valoraciones uterinas mediante ecografía e histeroscopia. Estos datos, sumados a los antecedentes médicos y el índice de masa corporal, permiten a los especialistas ofrecer una recomendación objetiva a la pareja.

Una práctica habitual en los centros especializados es la evaluación clínica de ambas mujeres desde el inicio del proceso, independientemente del rol asignado originalmente. Este enfoque preventivo permite a la pareja disponer de información sobre su potencial reproductivo futuro, facilitando la posibilidad de intercambiar los papeles en un segundo embarazo, técnica conocida como ROPA cruzado. Como norma general, la recomendación clínica suele proponer que la mujer más joven aporte los ovocitos debido a la mayor calidad celular esperada por razones de edad.

Desde el punto de vista técnico, el tratamiento exige la sincronización de dos cuerpos con ritmos biológicos distintos. En los casos de transferencia en fresco, se utilizan pautas hormonales —estrógenos y progesterona— para preparar el endometrio de la receptora. No obstante, la vitrificación de embriones para una transferencia diferida se ha convertido en una estrategia frecuente, especialmente cuando es necesario realizar un diagnóstico genético preimplantacional (PGT) o cuando no se alcanza una coincidencia temporal óptima entre la estimulación ovárica y la receptividad endometrial.

Finalmente, los especialistas subrayan la importancia de adaptar el protocolo ante posibles hallazgos clínicos. Alteraciones como pólipos, miomas o una reserva ovárica baja pueden obligar a reconsiderar la estrategia inicial o incluso a recurrir a la ovodonación si el pronóstico de ambas mujeres es desfavorable. Asimismo, el diagnóstico genético se establece como una herramienta clave en perfiles de edad materna avanzada, fallos de implantación o antecedentes de abortos de repetición, garantizando así los mayores estándares de calidad y seguridad en el ámbito de la medicina reproductiva.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments