El mercado eléctrico español mantiene precios a la baja hasta junio pese a la tensión en el Estrecho de Ormuz
El mercado mayorista de electricidad en España, conocido como ‘pool’, mantiene una tendencia de contención con previsiones de situar la factura por debajo de los 30 euros el megavatio hora (MWh) hasta el próximo mes de junio. Esta estabilidad se produce a pesar de la volatilidad en los mercados energéticos internacionales derivada del conflicto en Oriente Medio y la amenaza de cierre del Estrecho de Ormuz, una arteria crítica para el comercio global de gas y petróleo.
Según el análisis de la consultora Tempos Energía, el sistema eléctrico español cuenta actualmente con una «protección estructural» fundamentada en la combinación de energía fotovoltaica, hidráulica y una demanda interna contenida. Antonio Aceituno, director general de la firma, señala que este mix energético permite al mercado nacional ignorar los desajustes geopolíticos inmediatos, distanciándose de los 72,60 euros por MWh registrados en periodos anteriores de alta tensión comercial.
No obstante, los expertos advierten de un cambio de tendencia a partir del solsticio de verano. Con la reducción de la aportación eólica y el incremento de la demanda estival, la energía solar será insuficiente para cubrir las horas nocturnas, lo que obligará a la entrada de los ciclos combinados de gas para fijar los precios. En este escenario, la situación logística en el Estrecho de Ormuz volverá a ser determinante para el coste final del suministro eléctrico en España.
Las proyecciones para el tercer trimestre del año plantean dos escenarios principales. En caso de que persista el bloqueo en Ormuz y la paralización de metaneros, el precio del gas podría escalar hasta una horquilla de entre 60 y 80 euros el MWh. Bajo estas circunstancias, el ‘pool’ eléctrico superaría los 90 euros el MWh en los meses de julio y agosto, lo que supondría triplicar los precios actuales de la primavera.
Por el contrario, si se recupera la actividad plena en la región y Qatar reinicia el procesamiento de gas licuado en mayo, el mercado podría absorber el riesgo geopolítico de forma gradual. En este supuesto de normalización, el gas se estabilizaría entre los 35 y 40 euros el MWh, traduciéndose en un precio eléctrico de entre 70 y 75 euros para el corazón del verano, cifras que aun así serían un 25% más competitivas que en el escenario de cierre comercial.
En el ámbito de los hidrocarburos, la incertidumbre mantiene el barril de Brent en una situación de inestabilidad. Las previsiones sitúan el crudo entre los 85 y 100 dólares durante los próximos meses, siempre que no se produzca un cierre total del estrecho. De colapsar las negociaciones diplomáticas entre los actores implicados, los analistas no descartan un escenario alcista donde el petróleo alcance valores situados entre los 115 y 130 dólares por barril.
Finalmente, el informe técnico destaca la anomalía vivida durante el mes de abril, donde el sistema español ha registrado precios negativos en franjas horarias de alta radiación solar. Durante las horas centrales del día, el sol ha desplazado al gas de la ecuación energética, permitiendo que siete de cada diez horas registren precios mínimos, en contraste con las horas nocturnas donde el mercado llega a promediar los 62 euros el MWh ante la ausencia de generación renovable intermitente.


