Inicia el retorno masivo de desplazados al sur del Líbano tras la entrada en vigor del alto el fuego
Miles de ciudadanos libaneses iniciaron este viernes el regreso a sus hogares en los suburbios meridionales de Beirut y en el sur del país, tras la entrada en vigor de un acuerdo de alto el fuego entre el Líbano e Israel. El movimiento de retornados ha generado congestionamientos significativos en las principales arterias viales, particularmente en la carretera de la costa, marcando el cese de hostilidades tras semanas de intensa ofensiva militar.
El flujo de familias hacia el extrarradio capitalino, conocido como el Dahye, comenzó poco después de la medianoche local, momento en que se hizo efectiva la tregua. Por su parte, los residentes de las regiones del sur emprendieron el camino a primeras horas de la mañana, a pesar de las advertencias emitidas por el Ejército respecto a la persistencia de ciertas violaciones del pacto en zonas fronterizas.
En el ámbito logístico, las autoridades libanesas concentran sus esfuerzos en rehabilitar el puente de Qamiye, una infraestructura crítica sobre el río Litani que facilita el acceso a la región más meridional del país. Según informó la Agencia Nacional de Noticias (ANN), el paso fue bombardeado por fuerzas israelíes el jueves por la tarde, y su reapertura parcial ya registra fuertes embotellamientos debido a la alta demanda de tránsito de civiles.
El cese de hostilidades fue anunciado este jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien precisó que la medida tendrá una vigencia inicial de diez días. Este acuerdo se alcanzó tras la celebración en Washington del primer encuentro directo en décadas entre representantes gubernamentales de ambos países, lo que representa un giro diplomático tras el incremento de la violencia en la región.
La implementación de la tregua ocurre tras seis semanas de una ofensiva aérea y terrestre que ha impactado severamente la estructura social y demográfica del Líbano. De acuerdo con los balances oficiales, el conflicto ha dejado un saldo de al menos 2.196 fallecidos y 7.185 heridos. Asimismo, las operaciones militares en la franja fronteriza provocaron el desplazamiento forzado de más de un millón de personas, quienes ahora buscan reasentarse en sus localidades de origen.


