Pável Dúrov cuestiona la seguridad de la nueva aplicación de verificación de edad de la Unión Europea
El fundador de la plataforma de mensajería Telegram, Pável Dúrov, ha denunciado este viernes que su equipo técnico logró vulnerar en apenas dos minutos la aplicación móvil desarrollada por la Comisión Europea para regular el acceso de menores de edad a las redes sociales. Según el directivo, la herramienta, presentada recientemente por las autoridades de la Unión Europea (UE), presenta deficiencias estructurales que podrían comprometer la privacidad de los ciudadanos europeos.
Dúrov calificó el sistema como «vulnerable a priori» y sostuvo que la exposición de estas fallas técnicas revela lo que considera un propósito subyacente de las instituciones comunitarias: implementar un mecanismo de vigilancia masiva bajo el pretexto de la seguridad infantil. A juicio del empresario, la estrategia de Bruselas consistiría en lanzar una herramienta supuestamente privada que, tras ser hackeada, justifique la eliminación de la confidencialidad para realizar correcciones técnicas.
La postura del fundador de Telegram contrasta con las declaraciones oficiales de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien esta semana reafirmó el compromiso de la UE con la «tolerancia cero» ante la falta de protección de los derechos de los menores en internet. La presidenta aseguró que la aplicación está técnicamente preparada y diseñada para respetar estrictamente la privacidad, permitiendo que las plataformas verifiquen la mayoría de edad del usuario sin conocer su identidad o fecha exacta de nacimiento.
El sistema de verificación requiere que los usuarios se den de alta cargando su documento nacional de identidad en el dispositivo móvil. El Ejecutivo comunitario defiende que el ciudadano mantiene en todo momento el control de sus datos, limitando la información compartida con las redes sociales a una simple confirmación de cumplimiento de los requisitos legales de edad.
Este proyecto piloto ha sido desarrollado durante el último año con la colaboración de España, Francia, Italia, Dinamarca y Grecia. Estos países se encuentran a la vanguardia de la regulación digital en el continente, habiendo establecido límites de acceso a las redes sociales para menores de entre 15 y 16 años cuando no cuentan con autorización parental.
A pesar de las garantías ofrecidas por la Comisión, Dúrov ha instado a los usuarios a mantenerse alerta frente a lo que describe como una «herramienta de vigilancia vendida como respetuosa con la privacidad». El debate sobre la implementación técnica de este sistema de verificación continúa abierto mientras las autoridades europeas avanzan en la fase operativa de la aplicación en los Estados miembros participantes.


