Gómez de Liaño ratifica ante la Audiencia Nacional el espionaje a su despacho durante la defensa de Bárcenas
El exmagistrado y abogado Javier Gómez de Liaño ha comparecido este lunes como testigo en el juicio por la denominada «operación Kitchen» que se celebra en la Audiencia Nacional. Durante su declaración, el letrado ha confirmado que su bufete profesional fue objeto de vigilancias mediante la instalación de cámaras de seguridad externas mientras ejercía la defensa del extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas.
Gómez de Liaño ha detallado ante el tribunal que tuvo conocimiento de estos dispositivos de grabación después de que la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, advirtiera seguimientos sospechosos en el entorno del despacho. Según el testimonio del exjuez, los propios empleados del bufete localizaron cámaras estáticas orientadas hacia la entrada de las instalaciones, las cuales permitían identificar a todas las personas que accedían al inmueble antes de que los responsables de la vigilancia procedieran a retirarlas tras ser detectadas.
En el marco de su comparecencia, el testigo ha denunciado también la existencia de grabaciones efectuadas de manera subrepticia dentro del centro penitenciario de Soto del Real. Gómez de Liaño ha asegurado haber visionado imágenes de su cliente captadas en momentos íntimos, concretamente en la ducha de la prisión, un material que le fue mostrado por el director de un medio de comunicación y que, según sus palabras, fue objeto de una investigación judicial que no arrojó resultados satisfactorios.
Respecto a la relación operativa con su defendido, el abogado ha cifrado en 97 las visitas realizadas a Bárcenas en prisión hasta la obtención de su libertad provisional. Debido a la sospecha constante de estar siendo escuchados o grabados, Gómez de Liaño ha admitido que solicitó al extesorero que las comunicaciones de mayor urgencia o sensibilidad se realizaran por escrito para evitar interceptaciones ambientales.
Sobre la figura de Sergio Ríos, el chófer de la familia Bárcenas, el testigo ha reconocido que este entregó «en alguna ocasión» ciertos papeles con notas de carácter doméstico. No obstante, ha precisado que ignora si el extesorero trasladó documentación relevante desde el estudio de trabajo de su esposa, situado en la calle General Díaz Porlier de Madrid, hacia otros destinos.
Esta declaración se produce en el contexto de la pieza separada del caso Villarejo, donde se investiga el presunto uso de fondos reservados y recursos del Ministerio del Interior para obtener información sensible en poder de Luis Bárcenas. La comparecencia de Gómez de Liaño refuerza la tesis de la acusación sobre el control exhaustivo al que fue sometido el entorno jurídico del antiguo responsable de las finanzas del PP durante la instrucción de las causas que le afectaban.


