La CNMC archiva la investigación contra Repsol, Moeve y BP por presuntas prácticas anticompetitivas
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha resuelto no incoar un procedimiento sancionador y archivar las actuaciones seguidas contra Repsol, Moeve (anteriormente Cepsa) y BP. El organismo regulador ha determinado que no existen indicios de infracción tras las denuncias presentadas por asociaciones de operadores independientes, que señalaban posibles prácticas colusorias y abuso de posición de dominio colectiva durante la crisis energética de 2022.
La investigación se originó a raíz de las denuncias interpuestas por la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE) y la Asociación de Comercializadores Independientes de Hidrocarburos (ACIH). Ambas entidades acusaban a las tres grandes petroleras de aprovechar el contexto de la invasión rusa de Ucrania para incrementar los precios de venta mayorista a las gasolineras independientes mientras aplicaban descuentos agresivos a los consumidores finales mediante programas de fidelización.
Tras el análisis de los hechos, el organismo presidido por Cani Fernández concluyó que no se han hallado evidencias de intercambios de información estratégica ni de concertación entre las compañías. Según el regulador, BP y la entonces Cepsa tuvieron conocimiento de las políticas de descuentos de Repsol a través de canales de información pública y medios de comunicación, y no mediante contactos privados de carácter anticompetitivo.
En su resolución, la CNMC descarta asimismo la existencia de una posición de dominio colectiva. El informe subraya que las compañías se vieron afectadas de forma desigual por la situación del mercado; concretamente, BP y Moeve registraron una pérdida de clientes, algunos de los cuales fueron captados por Repsol. El regulador destaca que Repsol poseía en 2022 una capacidad de refino y cuotas de mercado significativamente superiores a las de sus competidores, lo que impide considerar que las tres entidades actuaran como una unidad económica cohesionada.
Este archivo es independiente de la sanción de 20,5 millones de euros impuesta a Repsol el pasado mes de enero por un procedimiento distinto. En aquel caso, la CNMC sí consideró acreditado un abuso de posición de dominio en el mercado mayorista mediante un «estrechamiento de márgenes» que perjudicó a las estaciones de servicio independientes. Aquella resolución determinó que la petrolera aplicó políticas de retención de volumen e incremento de precios en el gasóleo a sus rivales mientras lanzaba campañas de descuento para clientes profesionales.
Por su parte, Repsol ha mantenido su rechazo frontal a dicha sanción previa, calificándola de «parcial y descontextualizada». La compañía energética ha confirmado que mantiene su recurso ante la jurisdicción contencioso-administrativa, argumentando que la actuación del regulador ignora el contexto excepcional de volatilidad de precios vivido tras el estallido del conflicto en Ucrania.


