Macron otorga la Legión de Honor a los agentes que intervinieron en el asalto al Bataclan
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha distinguido este martes con la Legión de Honor a 61 personas, mayoritariamente agentes de policía, por su intervención profesional durante el ataque yihadista perpetrado en la sala de conciertos Bataclan el 13 de noviembre de 2015. La condecoración, que representa la máxima distinción del Estado francés, reconoce la actuación de quienes participaron en el asalto que puso fin a la masacre en el recinto parisino.
Durante la ceremonia solemne, celebrada en el salón de fiestas del Palacio del Elíseo, una parte significativa de los agentes condecorados asistió con el rostro cubierto para preservar su anonimato por motivos de seguridad. En su discurso, el jefe del Estado subrayó que estas distinciones simbolizan «el reconocimiento de una nación fiel» tanto a los servidores públicos como a las víctimas de los atentados y sus familias.
Macron destacó la singularidad de la intervención en el Bataclan, calificándola como un «asalto de supervivencia» ejecutado bajo el fuego directo de los terroristas. El mandatario hizo una mención especial a los dos primeros policías que ingresaron en la sala y neutralizaron a uno de los atacantes con sus armas reglamentarias, acción que forzó el repliegue del comando y detuvo la progresión de los asesinatos dentro del recinto, donde se encontraban cerca de 1.500 espectadores.
La tragedia del 13 de noviembre de 2015 se saldó con 90 fallecidos en la sala Bataclan. De forma simultánea, otros ataques coordinados en terrazas de bares y en las inmediaciones del Estadio de Francia elevaron la cifra total de víctimas mortales a 130, además de provocar cientos de heridos en lo que se considera uno de los episodios más graves de la historia reciente del país.
El acto institucional contó con la presencia del expresidente François Hollande, el ex primer ministro Manuel Valls y el entonces titular de Interior, Bernard Cazeneuve. Macron rindió homenaje a la gestión de sus predecesores durante la crisis, afirmando que «la República aguantó con sus decisiones». El presidente concluyó su intervención reafirmando los valores de libertad, igualdad y fraternidad frente a la amenaza extremista, asegurando que el Estado no cederá ante el terrorismo.


