Digi Mobil aplaza su salida a bolsa ante la inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo
Digi Mobil, operador de telecomunicaciones de origen rumano con una consolidada presencia en el mercado español, ha tomado la decisión de posponer su proceso de salida a bolsa. La dirección de la compañía atribuye este giro estratégico a la volatilidad que atraviesan los mercados internacionales, impulsada por las tensiones geopolíticas en Irán y la crisis de suministros en el estrecho de Ormuz.
El proceso, que se inició formalmente en septiembre del pasado año con la participación de diversos bancos de inversión, tenía como objetivo el lanzamiento de una Oferta Pública de Suscripción (OPS) valorada entre 150 y 200 millones de euros. Según fuentes del sector, la operación también contemplaba la posibilidad de que la matriz enajenara una participación minoritaria para optimizar su estructura de deuda, aprovechando el crecimiento en la captación de clientes en España.
A pesar de que el operador evaluó positivamente su llegada a los parqués el pasado mes de marzo, la persistencia de los conflictos internacionales ha impedido la mejora esperada en el escenario económico mundial. Ante este panorama, Digi ha optado por la prudencia, señalando que dispone de la capacidad financiera suficiente para mantener sus inversiones previstas en territorio nacional sin necesidad de recurrir a una ampliación de capital inmediata.
Contexto del sector de las telecomunicaciones
La decisión de Digi Mobil se produce en un momento de reconfiguración del mercado de las telecomunicaciones en España. Coincidiendo con este anuncio, el grupo MasOrange, fruto de la fusión entre Orange y MásMóvil, ha presentado sus resultados financieros del primer trimestre del ejercicio actual. La entidad reportó ingresos totales de 1.869 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,2% respecto al mismo periodo del año anterior.
MasOrange ha destacado que su crecimiento se ha visto impulsado tanto por el mercado de empresas como por las Administraciones Públicas. En la actualidad, la compañía gestiona una base total de casi 47 millones de líneas, consolidándose como el operador con mayor número de clientes en el país, con una facturación media por usuario convergente que se mantiene estable en los 54,1 euros.
Mientras MasOrange avanza en la ejecución de sus sinergias operativas, el aplazamiento de la salida a bolsa de Digi Mobil refleja la cautela de los inversores ante el riesgo geopolítico, un factor que continúa condicionando las operaciones de gran envergadura en el sector de las infraestructuras y los servicios digitales.


