Bankinter incrementa su beneficio neto un 8% en el primer trimestre de 2026 y alcanza los 291 millones de euros
Bankinter ha cerrado el primer trimestre del ejercicio 2026 con un beneficio neto atribuido de 291 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 8% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según la información remitida este jueves por la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), este resultado responde a una estrategia de diversificación de ingresos y a la mejora de los márgenes operativos en todas las geografías donde el grupo mantiene actividad.
El margen de intereses del banco, que mide la diferencia entre los ingresos por préstamos y los costes de los depósitos, se situó en 571 millones de euros al cierre de marzo. Esta cifra supone un incremento del 5,5% respecto al arranque del año previo, consolidando la tendencia de crecimiento rentable defendida por la institución financiera bajo un modelo de gestión basado en la calidad del balance y la disciplina de costes.
La diversificación de las fuentes de ingresos ha jugado un papel determinante en el balance trimestral. Las comisiones netas alcanzaron los 203 millones de euros, registrando un alza del 8,1%. Este repunte se atribuye al dinamismo en áreas de negocio como la gestión de activos, la intermediación bursátil, los seguros y el negocio transaccional dirigido a empresas, actividades que han compensado la estructura de ingresos tradicional.
En términos globales, el margen bruto de Bankinter, que engloba la totalidad de los ingresos ordinarios de la entidad, ascendió a 779 millones de euros en el primer trimestre de 2026. Este indicador muestra una progresión del 6,5% en términos interanuales, reflejando el impacto positivo de la actividad comercial y la prestación de servicios financieros especializados.
Desde la entidad han subrayado que el inicio del ejercicio se caracteriza por un crecimiento «equilibrado» y una evolución positiva de los márgenes. La dirección del banco ha destacado que estos resultados se apoyan en una estricta gestión del riesgo y en un modelo diferencial que permite mantener la rentabilidad en un entorno de mercado diversificado.


