Los trabajadores de RTVE votan en una consulta interna sobre la credibilidad y el modelo de producción de la corporación
Los profesionales de Televisión Española (TVE) han sido convocados este viernes a una consulta interna para evaluar la situación actual de la corporación pública. La votación, impulsada por el Consejo de Informativos, tiene como objetivo pulsar la opinión de la plantilla sobre la pérdida de independencia editorial y el impacto que la irrupción de programas de producción externa está teniendo en la credibilidad de los servicios informativos.
La jornada electoral se desarrolla en medio de un clima de tensión entre la representación de los trabajadores y la dirección de RTVE. El Consejo de Informativos ha denunciado lo que califica como un «boicot» por parte de la cúpula directiva, al no haberse autorizado el voto telemático ni facilitado la instalación de urnas en todos los centros de trabajo. Según fuentes sindicales, estas restricciones habrían impedido la participación de aproximadamente 1.000 empleados que no pueden acudir presencialmente a las sedes de Torrespaña, Prado del Rey, Sant Cugat o Las Palmas de Gran Canaria.
El cuestionario remitido a los trabajadores incluye preguntas específicas sobre la neutralidad de la cadena tras los recientes cambios en la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal. Asimismo, se solicita una valoración sobre si los informativos de producción propia están sufriendo una merma de medios materiales y humanos en favor de formatos externos. La consulta menciona explícitamente programas como «Mañaneros 360», «Malas lenguas» y «Directo al grano», cuya calificación como «infoentretenimiento» es cuestionada por diversos sectores de la plantilla que consideran que estos contenidos vulneran los estándares de rigor exigidos a una televisión pública.
En el trasfondo de esta movilización se encuentra la preocupación por el uso de productoras privadas para cubrir contenidos de carácter informativo. Los convocantes sostienen que esta externalización diluye el control de calidad periodística y afecta a la imagen institucional de RTVE, especialmente tras varias sentencias judiciales y rectificaciones públicas motivadas por la emisión de informaciones no contrastadas en dichos espacios.
Como respuesta a la situación, la encuesta plantea a los trabajadores la posibilidad de iniciar acciones de protesta. Entre las opciones sugeridas se encuentran el regreso a los «viernes negros» —acciones de protesta puntuales—, la convocatoria de «viernes rojos» para expresar un rechazo más contundente, o la realización de actos simbólicos como sentadas y minutos de silencio en los centros de producción.
Por su parte, la dirección de RTVE emitió un comunicado en la tarde del jueves anunciando el inicio de un proceso para la internalización de los programas magacines, una medida que el presidente de la corporación, José Pablo López, ya había esbozado a principios de año. Sin embargo, el Consejo de Informativos ha recibido este anuncio con escepticismo, señalando la coincidencia temporal con la consulta y apuntando a contradicciones, como la reciente ampliación de la emisión del programa «Malas Lenguas» manteniendo su estructura de producción externa.
Este proceso consultivo se produce tras siete meses de bloqueo en las relaciones institucionales dentro de la corporación y marca un punto de inflexión en el conflicto que mantiene el Consejo de Administración con los órganos de representación profesional de los periodistas de la cadena pública.


