Informe Encovi: Pobreza por ingresos alcanza al 76,5% de la población en Venezuela
La más reciente Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), revela que el 76,5% de los ciudadanos en Venezuela se encuentra en situación de pobreza por ingresos. El estudio destaca que, dentro de este grupo, un 38,5% se halla en pobreza extrema, al no percibir los recursos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria.
El informe técnico, considerado uno de los referentes académicos más importantes del país ante la ausencia de cifras oficiales detalladas, introduce el concepto de «pobreza multidimensional». Este indicador, que evalúa no solo el dinero disponible sino también el acceso a vivienda, servicios, educación y salud, se ubica en un 55%. La cifra refleja un incremento significativo en comparación con el año 2014, cuando este marcador se situaba en el 39%.
En el ámbito de los servicios públicos, la investigación documenta un deterioro persistente que condiciona la actividad económica. Según Encovi, el 39% de los hogares venezolanos sufre interrupciones eléctricas diarias que se prolongan por varias horas. Expertos consultados en el estudio señalan un déficit de al menos 3.000 megavatios en el sistema nacional, lo que representa la demanda aproximada de siete millones de hogares. Actualmente, solo se encuentra operativa entre el 36% y el 40% de la capacidad instalada de generación.
La crisis de infraestructura impacta directamente en el sistema educativo nacional. El estudio señala que solo el 64% de la población entre 3 y 24 años está integrada en el sistema de enseñanza, lo que deja a aproximadamente 1,2 millones de niños y adolescentes fuera de las aulas. La asistencia regular a clase se ve afectada principalmente por la falta de agua, los cortes de electricidad y la carencia de alimentos en los hogares. En el segmento de 18 a 24 años, la cobertura educativa ha caído al 22%, frente al 47% registrado hace una década.
Respecto al panorama macroeconómico, el informe contrasta las proyecciones de crecimiento con las limitaciones estructurales. Aunque el Banco Central de Venezuela (BCV) reportó un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre y una desaceleración de la inflación, los académicos de la UCAB advierten que la falta de mano de obra calificada y la inestabilidad del sistema eléctrico impiden una recuperación económica robusta. La expansión observada se vincula mayoritariamente al alivio de sanciones en el sector petrolero y al incremento de exportaciones en campos específicos.
En cuanto al fenómeno migratorio, el estudio detecta un estancamiento en las expectativas de retorno. Solo el 10% de los venezolanos en el exterior manifiesta planes de regresar al país, una disminución frente al 17% registrado en 2023. Los datos coinciden con informes de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), que indican que, si bien existe un deseo de reunificación familiar, la mayoría de los migrantes condiciona su retorno a una mayor estabilización de las condiciones políticas y económicas en el territorio nacional.
Finalmente, el reporte académico subraya que el Estado venezolano atribuye las dificultades operativas y financieras a las sanciones internacionales impuestas desde 2019. No obstante, el análisis de la UCAB apunta a factores estructurales de larga data, incluyendo la dependencia excesiva de la generación hidroeléctrica en el estado Bolívar, fallas en la transmisión y el desmantelamiento de plantas termoeléctricas de respaldo, las cuales operan actualmente a solo el 15% de su capacidad instalada.


