La Audiencia de Asturias condena a dos años y diez meses de prisión a los padres que confinaron a sus hijos en Oviedo
La Audiencia Provincial de Asturias ha dictado sentencia contra el matrimonio que mantuvo a sus tres hijos menores de edad encerrados durante casi tres años y medio en una vivienda situada a las afueras de Oviedo. El tribunal ha impuesto a cada uno de los progenitores una pena de dos años y diez meses de prisión, según ha informado la Fiscalía del Principado de Asturias.
El fallo judicial desglosa la condena en dos tipos penales diferenciados: dos años y cuatro meses de cárcel por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y otros seis meses adicionales por un delito de abandono de familia. No obstante, la sala ha resuelto absolver a ambos acusados del delito de detención ilegal del que también venían siendo procesados por el Ministerio Fiscal.
Los condenados son un varón de nacionalidad alemana, de 53 años, y una mujer de 48 años con doble nacionalidad alemana y estadounidense. Además de la pena privativa de libertad, la sentencia establece una inhabilitación especial de tres años y cuatro meses para el ejercicio de la patria potestad o tutela. Durante este mismo periodo, los padres tendrán prohibido cualquier tipo de comunicación con sus hijos.
En el apartado de responsabilidad civil, la Audiencia Provincial ha fijado una indemnización de 30.000 euros para cada uno de los tres menores. El fallo se aleja significativamente de la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba una condena de 25 años de prisión para cada progenitor al considerar concurrentes los delitos de violencia psíquica, abandono y detención ilegal.
Los hechos juzgados se desarrollaron entre diciembre de 2021 y abril de 2025, periodo en el que los menores permanecieron recluidos en el domicilio familiar. Las víctimas, dos gemelos de nueve años y un hermano mayor de 11, se encuentran actualmente bajo la tutela de los servicios sociales del Principado de Asturias tras la intervención que puso fin al encierro.
El juicio, que quedó visto para sentencia el pasado mes de marzo, analizó las condiciones de vida de los menores en la casa unifamiliar donde residían. Con esta resolución, el tribunal penaliza la falta de cuidados y el impacto psicológico derivado del aislamiento, aunque desestima la calificación jurídica de detención ilegal propuesta por la acusación pública.


