FIFA y UEFA inician el análisis de informes externos sobre presuntas irregularidades en el «caso Negreira»
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA) han confirmado la recepción de una serie de informes externos y anónimos, denominados «Pelícano» y «Pelícano 2.0», que detallan presuntas irregularidades vinculadas al denominado «caso Negreira» y a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Los documentos, que suman 179 páginas de análisis técnico y jurídico, integran diligencias de la Policía Judicial e informes de la Agencia Tributaria, según ha trascendido a través de los canales oficiales de integridad de ambos organismos internacionales.
El dossier «Pelícano 2.0», elaborado entre los meses de marzo y abril, tiene como objetivo principal demostrar que los pagos realizados por el FC Barcelona al entonces vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, no constituyeron un incidente aislado. Según el informe, estos hechos formarían parte de una estructura que habría afectado la integridad de la competición española durante casi dos décadas. Las cifras bajo investigación oscilan entre los 7,5 y los 8,4 millones de euros abonados durante un periodo de 17 años.
Desde el punto de vista competencial, la FIFA contempla en su Código Ético la posibilidad de abrir investigaciones preliminares y procesos disciplinarios por conductas que menoscaben la reputación del fútbol, con independencia de la evolución de los procedimientos en la justicia ordinaria. Este organismo ya ha actuado previamente bajo estas premisas en casos de relevancia institucional dentro del fútbol español. Por su parte, la UEFA posee la facultad reglamentaria de evaluar la admisión de los clubes en sus competiciones continentales basándose en criterios de integridad, donde la mera sospecha de influencia en el resultado de un encuentro puede derivar en la exclusión temporal por un año.
El informe remitido a los departamentos de integridad analiza asimismo diversas contradicciones detectadas en las declaraciones de antiguos entrenadores y presidentes de la entidad azulgrana, así como de la actual junta directiva, respecto a la existencia y el uso efectivo de los supuestos informes arbitrales. La documentación aportada busca incentivar la actuación de las organizaciones internacionales en escenarios donde la asociación nacional no hubiera agotado la vía disciplinaria o no se mostrara competente para ello.
En cuanto a la postura oficial de los organismos receptores, la UEFA ha evitado realizar comentarios específicos aludiendo a sus obligaciones de confidencialidad en asuntos internos. La FIFA, aunque ha acusado recibo y descargado la documentación para su estudio, no ha emitido una respuesta formal de momento. De acuerdo con el reglamento ético vigente, los emisores de estos informes no poseen la condición de «parte» en el procedimiento, aunque los organismos rectores se reservan el derecho de contactar con los denunciantes para solicitar documentación adicional que fortalezca la fase de análisis preliminar.


