Gavira condiciona el apoyo de Vox a un «cambio de rumbo» político en la Junta de Andalucía
El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, ha evitado concretar este lunes si su formación exigirá la entrada en el Gobierno autonómico como requisito indispensable para facilitar la investidura de Juanma Moreno. En sus primeras valoraciones tras la jornada electoral, Gavira ha centrado su discurso en la necesidad de aplicar un giro estructural a las políticas regionales, instando al Partido Popular a abrir un proceso de entendimiento tras no haber alcanzado la mayoría absoluta por un margen de dos escaños.
En declaraciones a Radio Nacional de España, el representante de Vox ha desmarcado a su organización de lo que denomina como «prisas por repartirse los sillones», anteponiendo lo que considera una urgencia por modificar la orientación de las políticas vigentes en la comunidad autónoma. Según Gavira, el mensaje enviado por los andaluces en las urnas obliga al Ejecutivo de Moreno Bonilla a «tomar nota» y a establecer cauces de diálogo con su formación para implementar lo que calificó como «políticas de sentido común».
Entre los ejes programáticos destacados por el candidato se encuentra la denominada «prioridad nacional» en el acceso a ayudas sociales y vivienda protegida. Gavira ha abogado por una modificación de los criterios y requisitos de acceso para priorizar a los ciudadanos nacionales, especialmente ante la situación de vulnerabilidad que atraviesan diversos sectores de la población andaluza. Asimismo, ha señalado la defensa del sector agrario, la reducción de la carga fiscal y el fortalecimiento de los servicios públicos como puntos innegociables en su agenda política.
Gavira ha puesto como referencia los acuerdos alcanzados recientemente entre el Partido Popular y Vox en otras comunidades autónomas, citando explícitamente los casos de Extremadura y Aragón. En este sentido, ha subrayado que los resultados electorales en Andalucía reflejan un mandato de los votantes para que ambas fuerzas alcancen un entendimiento, similar al que se ha producido o se está produciendo en otros territorios como Castilla y León.
Respecto a la estructura de las futuras mesas de negociación, el candidato ha mantenido la incógnita sobre quién encabezará formalmente las conversaciones con el PP-A, sin confirmar si Santiago Abascal asumirá el liderazgo directo del proceso. Con el actual mapa parlamentario, la formación de Juanma Moreno requerirá de la abstención o el apoyo afirmativo de Vox para garantizar una investidura estable, lo que sitúa a la formación de Gavira en una posición estratégica para la próxima legislatura.


