El PSOE de Andalucía vincula el aumento de la participación con la pérdida de la mayoría absoluta del PP
El director de campaña del PSOE de Andalucía, Fernando López Gil, ha comparecido tras la reunión del Comité Ejecutivo Regional para analizar los resultados de los comicios celebrados este domingo. A pesar de que la formación ha obtenido 28 escaños, su registro histórico más bajo en la comunidad autónoma, López Gil ha destacado que la estrategia de movilización del electorado ha cumplido el objetivo de impedir que el Partido Popular de Juanma Moreno alcance la mayoría absoluta.
Desde la sede socialista han calificado los resultados cuantitativos como «malos», si bien han insistido en que el escenario político resultante es sustancialmente distinto al proyectado antes de la cita con las urnas. Según el director de campaña, el incremento en la participación ha sido el factor determinante para alterar la aritmética parlamentaria, permitiendo al PSOE remontar unas encuestas internas que vaticinaban un desenlace más desfavorable para sus intereses.
En el análisis por bloques, López Gil ha sostenido que la configuración actual de la Cámara muestra un bloque de la derecha «más débil» frente a un bloque de la izquierda que sale reforzado tras la jornada electoral. Asimismo, ha reivindicado que su formación consiguió centrar el debate de campaña en la gestión de la sanidad pública, cumpliendo así con otro de los ejes estratégicos marcados por el comité electoral.
Durante su intervención, el portavoz socialista ha dirigido críticas hacia la estrategia de campaña del Partido Popular, a la que ha calificado de «sucia» y «destructiva». Según ha denunciado ante los medios, los populares habrían centrado sus esfuerzos en menoscabar la imagen pública de los candidatos socialistas en lugar de confrontar propuestas programáticas.
Con la mirada puesta en la formación del próximo Gobierno, el PSOE subraya que la gobernabilidad de Andalucía queda ahora supeditada a los pactos entre el PP, con 53 escaños, y Vox, que ha ascendido hasta los 15 representantes. En este sentido, López Gil ha advertido que cualquier acuerdo entre ambas formaciones implicaría que una de ellas deba «traicionar a su electorado», dadas las promesas previas del PP de gobernar en solitario y las exigencias de Vox de entrar en el Ejecutivo regional.
Finalmente, la formación socialista ha descartado que estos resultados supongan un revés para la gestión del Gobierno central, atribuyendo el desenlace estrictamente a la dinámica autonómica y calificando la situación de «fracaso» para las aspiraciones de gobernanza sin dependencia externa del candidato popular.


