Ayuso vincula el futuro del Gobierno a la situación judicial de Zapatero tras su imputación
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha protagonizado este jueves un tenso debate en el Pleno de la Asamblea regional a raíz de la reciente imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Durante su intervención, la jefa del Ejecutivo autonómico ha calificado a Zapatero como el «padrino» del actual PSOE y ha asegurado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ligado su trayectoria política a la del exmandatario, ahora investigado en el marco de la causa sobre supuestas comisiones ilegales relacionadas con la aerolínea Plus Ultra.
Díaz Ayuso ha sostenido que la vinculación entre ambos líderes responde a una estrategia para «mantener a la mafia con vida», extendiendo esta crítica a otros órganos institucionales como la Fiscalía General del Estado. La presidenta madrileña ha enfatizado que el procedimiento judicial no representa un juicio a la ideología progresista, sino que se centra en el esclarecimiento de presuntos delitos de corrupción. Según sus palabras, los fondos públicos habrían sido desviados hacia regímenes extranjeros calificados por ella como «dictaduras y narcoestados».
La respuesta desde las filas socialistas no se ha hecho esperar. La portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar, ha recriminado a la presidenta lo que considera una doble vara de medir respecto a los procesos judiciales. Espinar ha defendido el derecho a la presunción de inocencia, criticando que el Partido Popular aplique este principio solo a su entorno cercano mientras utiliza los titulares de prensa como sentencias definitivas cuando afectan a cargos socialistas. Asimismo, la diputada ha cuestionado la previsión del PP sobre esta imputación, sugiriendo que la formación conocía de antemano el devenir judicial del caso.
Por su parte, el grupo parlamentario de Más Madrid también ha intervenido en el debate para marcar distancia respecto a los hechos investigados. Su portavoz, Manuela Bergerot, ha afirmado que su formación no saldrá en defensa de «ningún sospechoso por corrupción», si bien ha matizado que debe prevalecer la justicia y la presunción de inocencia. No obstante, Bergerot ha aprovechado su turno de palabra para recordar al Gobierno regional causas pasadas que afectaron al Partido Popular, como los casos Gürtel o Púnica.
En el ámbito de la estrategia nacional, el portavoz del Partido Popular en la Cámara madrileña, Carlos Díaz-Pache, ha intervenido para descartar, por el momento, la presentación de una moción de censura contra Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Díaz-Pache ha justificado esta decisión por la falta de apoyos numéricos necesarios para que la iniciativa prospere, aunque ha instado al resto de las fuerzas parlamentarias a definir su posición ante la evolución de los acontecimientos judiciales que afectan al entorno del Ejecutivo central.
El debate parlamentario concluye así una jornada marcada por el uso de la actualidad judicial como eje de la confrontación política en Madrid, con un cruce de acusaciones sobre la gestión de la ética pública y el respeto a los tiempos de la administración de justicia en las diferentes instancias del Estado.


